La selección española celebra uno de los goles ante Arabia Saudí
España pasa del desastre a la exhibición y se quita los nervios a costa de Arabia Saudí
Los de De la Fuente se desquitan del mal partido del debut y se postulan como candidatos al título si son capaces de mantener este nivel de juego
Gran victoria de España ante Arabia Saudí, tanto en el resultado como en el nivel de fútbol, que es importante, ya que le permite quitarse los nervios que provocó el tropiezo del debut. El 4-0 pudo ser incluso mayor, pero la selección optó por no hacer más daño y se dejó llevar en la segunda parte, en cuanto vio que tenía la victoria en el bolsillo.
No había margen de error posible. El desastroso empate con Cabo Verde en el debut obligaba a la selección a demostrar que había venido a Estados Unidos para pelear por el título y no para caer con estrépito. En juego no solo estaban los tres puntos; estaba la honra. Y también el no verse en la tesitura de tener que jugárselo todo a cara o cruz con Uruguay en la última jornada.
De la Fuente fue consciente de lo que falló ante Cabo Verde. No hubo conexión alguna entre el centro del campo y la delantera y prueba de ello fue que Oyarzabal no tocó el balón durante la primera media hora, cuando el equipo supuestamente atacaba. Qué diferencia. El mismo tiempo le dio ante Arabia para hacer dos goles y dar otro. España hizo la mayor parte de los cambios en la zona ofensiva, dando entrada a Lamine Yamal –hasta cuando le dieran las fuerzas–, a Olmo y a Baena. La otra permuta fue en el lateral derecho, con Pedro Porro en lugar de Marcos Llorente. Y otra gran diferencia con respecto a Cabo Verde: la actitud.
Bastaron dos minutos para darse cuenta de que el partido iba a ser diferente. Había intención, fluidez, verticalidad, ansias de demostrar lo que no hicieron ante Cabo Verde. Y a los diez ya se habían adelantado en el marcador. Buen balón de Baena para Oyarzabal, que había buscado el desmarque por la banda izquierda. Progresó el de la Real Sociedad y centró al segundo palo, donde Lamine cazó el gol. 1-0 y se acabaron los nervios.
España jugaba a otra cosa. El toque, toque y toque de Cabo Verde dio paso a un fútbol vertical que buscaba el gol. Si en el debut la primera llegada llegó pasada la pausa de hidratación, hoy se contaba una decena cuando no habían pasado ni 17 minutos. Y buena parte del peligro, en las botas de Oyarzabal.
Parecía escrito que el de la Real se tenía que reivindicar. Recibió gran parte de las críticas por su mal partido en el debut, pero es el ojito derecho de De la Fuente y no lo es por casualidad. Él nos dio una Eurocopa y merece cierto respeto, pero nadie puede vivir de un gol. Y él no está dispuesto a ello. Saltó al césped sabiendo que podía ser su partido y solo estuvo en el campo 45 minutos, suficientes para demostrar por qué es el nueve de referencia para España.
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Para que un equipo avance en un Mundial, es absolutamente necesario que cuente con un nueve enchufado y hacía falta recuperar a Oyarzabal. De ahí la alegría de De la Fuente en el banquillo cuando vio que el de la Real hacía el 2-0. Cogió un balón perdido en el área tras un disparo de Olmo y lo envió a la red. Y repitió dos minutos después. Centro de Pedro Porro la izquierda, Cucurella se la daba a Olmo sin dejarla botar, el del Barça la enviaba de cabeza al segundo palo y ahí la enganchó Oyarzabal. 3-0 y a descansar.
Reservar fuerzas
Pudo repetir Oyarzabal y hacer su hat-trick, pero el balón se estrelló en el larguero. El partido se había calmado mucho para entonces, el ritmo era otro, con una España que tampoco quería hacer sangre y una Arabia consciente de que no podía salir goleada si quería colarse como una de las mejores terceras.
Aun así, el poderío en ataque de España se dejaba notar cada vez que se aproximaba al área. Esta España sí era reconocible, esta sí era nuestra España, la que dio la sorpresa hace dos años en la Eurocopa de Alemania. Y de tanta superioridad, cayó el cuarto, por medio de Cucurella. Baena botó un córner, Laporte peinó la pelota en el primer palo y en el segundo esperaba el nuevo jugador del Madrid para volear. La paró bien Alowais, pero el rechace dio en Hassan Altambakti y se coló en la red. Gol en propia y Cucurella como autor intelectual. Suficiente para lucir el baile del pingüino, el primero desde que viste de blanco. 4-0 y a descansar, aunque faltaba casi toda la segunda parte por delante. Hubo tiempo para un quinto de Ferran en el descuento, pero lo invalidó el VAR por fuera de juego.
España se jugará ahora la primera plaza del grupo ante Uruguay en la última jornada. La Celeste aún tiene que jugar contra Cabo Verde y de ese partido dependerá si el empate les vale o no a los de De la Fuente para ser primeros. El riesgo no es menor, ya que quien pase como segunda se verá, presumiblemente, con Argentina en el primer partido de los cruces.
ficha técnica
- España: Unai Simón; Pedro Porro, Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodrigo, Pedri (Fabián, m.70), Dani Olmo (Mikel Merino, m.60); Lamine Yamal (Yeremy Pino, m.46), Oyarzabal (Ferran Torres, m.46) y Baena (Nico Williams, m.60).
- Arabia Saudí: Mohammed Alowais; Ali Lajami, Abdulelah Alamri (Ala Alhajji, m.60), Hassan Altambakti, Saud Abdulhamid, Moteb Alharbi; Nasser Aldawsari (Khalid Alghannam, m.80), Musab Aljuwayr (Abdullah Alhamdann, m.46), Abdullah Alkhaibari (Mohamed Kanno, m.46); Feras Alkbrikan (Mohammed Abu Alshamat, m.60), y Salem Aldawsari.
- Goles: 1-0: Lamine Yamal, m.10. 2-0: Oyarzabal, m.21. 3-0: Oyarzabal, m.24. 4-0: Hassan Altambakti, m.49 (p.p).
- Árbitro: Raphael Claus (BRA). Amonestó a Salem Aldawsari (m.30) y a Mohamed Kanno (m.60) en Arabia Saudí.
- Incidencias: Partido de la segunda jornada del grupo H del Mundial 2026 disputado en el estadio de Atlanta, con techo y sistema de climatización, ante 68.239 espectadores.