Los jugadores de la selección española en un entrenamiento en Chattanooga, TenesseEFE

El dineral que la Federación ha pagado para el hotel de España durante el primer mes del Mundial

Disputar un Mundial no es solamente ir a jugar y volverse. Para cada federación de fútbol supone hacer una inversión de dinero muy grande. Hay que pagar la preparación del equipo durante meses, las concentraciones previas, los amistosos, los viajes, los alojamientos, la alimentación, la logística y la seguridad.

En el caso de las selecciones que llegan a las últimas rondas, estos gastos aumentan aún más porque la estancia se alarga y las exigencias son mayores. Por eso, en muchos casos, la inversión solo resulta realmente rentable si logra salir campeón del mundo.

La selección española tomó la decisión de mantenerse apartada y priorizar la tranquilidad durante su estancia, una opción que no parece haber resultado muy favorable desde el punto de vista económico. El hecho de reservar en exclusiva para todos los miembros de la selección el hotel Embassy Suites de Chattanooga ha supuesto un gasto considerable, que asciende únicamente en concepto de alojamiento a unos 2,5 millones de euros, tal y como ha desvelado El Partidazo de COPE.

Además, esta decisión de estar tan aislados también influye en el coste de los desplazamientos, ya que los vuelos chárter necesarios para trasladarse incrementan notablemente el gasto. Cada viaje tiene un coste aproximado de 250.000 euros, lo que eleva aún más la inversión total que debe asumir la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) durante el torneo.

Numerosos gastos para la RFEF

A esto hay que sumarle que cada desplazamiento al estadio y el posterior regreso al hotel en los días de partido supone un coste adicional de en torno a 5.000 euros. Es decir, únicamente por asistir a jugar un encuentro y volver al alojamiento, la selección tiene un gasto aproximado de 10.000 euros por partido.

Si España ha disputado ya tres encuentros y tiene asegurado un cuarto, esta cifra rondaría los 40.000 euros. Un coste que, además, podría seguir aumentando considerablemente en caso de que el equipo continúe avanzando de rondas en el torneo.

Pero uno de los gastos que más ha llamado la atención, a pesar de que en un principio pueda parecer de los más económicos, es el del alquiler de las bicicletas estáticas. Por cada una de ellas, España tiene que pagar alrededor de 500 euros diarios.

Todos estos gastos parecen solucionarse únicamente siendo campeones del mundo, ya que recibirían 44 millones de euros. A esto hay que sumarle que no solo se compensaría la gran inversión realizada, sino que además se cumpliría el objetivo nacional: conseguir la segunda estrella.