La selección alemana lamenta el batacazo de la eliminaciónAFP

La explicación del hundimiento total que ha sufrido Alemania desde que ganó el Mundial en 2014

Se habla mucho del desastre de Italia, que lleva tres Mundiales consecutivos sin decir presente y tanto en 2010 como en 2014 se estrelló en fase de grupos, pero lo de Alemania no se queda lejos. Die Mannschaft conquistó la Copa del Mundo en 2014 mostrando una superioridad pocas veces vista. Máxima eficiencia alemana y una victoria sobre Argentina por 1-0 en la prórroga de la final, aunque para la historia quedará el 7-1 que le endosó en semifinales a Brasil, la anfitriona.

Desde entonces Alemania no ha hecho más que perder, una colección de ridículos que parece no tener fin. Sus única participación aceptable es la Eurocopa 2016, que la atacó como campeona del mundo y llegó hasta semifinales, donde perdió frente a la anfitriona Francia por 2-0. Desde entonces todo han sido enormes decepciones, con el Mundial 2018 como punto de partida. En Rusia, los germanos fueron últimos de su grupo –el F– y no pudieron defender su condición de campeón.

Aquella eliminación, todavía con Joachim Löw en el banquillo, podía entrar dentro de lo normal porque ya le había sucedido cuatro años antes a España y ocho antes a Italia. El gafe del campeón lo llamaban, aunque la realidad es que los años pasan para todos y renovar poco el equipo de un Mundial a otro puede provocar estas cosas. Pese a ello Löw siguió y quizás ahí estuvo uno de los problemas.

El seleccionador que más veces ha dirigido a Die Mannschaft comenzó a perder parte del vestuario al tomar ciertas decisiones como no convocar más Thomas Müller, Jerome Boateng y Mats Hummels para hacer una renovación en el equipo. No le salió bien el tema y el 17 de noviembre de 2020 encajó la mayor diferencia de goles de su historia al perder por 6-0 con España en la Nations League. Por ello decidió dar marcha atrás y a la Eurocopa disputada en 2021 se llevó a Müller y a Hummels aunque la cosa tampoco fue nada bien y cayeron en octavos de final por 2-0 contra Inglaterra. Así acabó la era Löw.

Falta de estabilidad en el banquillo

Llegó Hansi Flick al banquillo de Alemania, que fue de hecho quien empezó la etapa de Löw como su segundo, y la cosa no hizo más que empeorar. Bien es cierto que el actual entrenador del Barcelona tuvo que decir adiós a una generación histórica salvo a Neuer y Muller, que siguieron yendo. Sin embargo, los Rüdiger, Kimmich, Musiala o Havertz no encontraron la forma de suplir a los Hummels, Schweinsteiger, Kroos (que volvió para la Eurocopa 2024), Ozil o Klose.

Cierto es que tanto la Alemania de 2014 como la de 2022 carecía de una gran estrella, pero el bloque no funcionó de la misma manera. Por mucho que la apuesta de Die Mannschaft siempre haya sido priorizar el buen funcionamiento del equipo a tener un jugador que destaque por encima del resto, la realidad es que ahora mismo Alemania no tiene a quien agarrarse. En la época de Lamine Yamal, Mbappé, Dembélé, Haaland o los propios Messi y Cristiano, Alemania no tiene una referencia a la que agarrarse cuando no salen las cosas.

Los jugadores de Alemania lamentan perder la tanda de penaltis ante ParaguayEFE

Algo mejor les fue en la Eurocopa 2024, donde eran el país anfitrión, pero desde luego no fue por le juego. Alemania llegó a cuartos de final y ahí la apeó España con el histórico gol de Mikel Merino cuando los penaltis acechaban. No obstante, lo cierto es que España mereció ganar aquel partido en los 90 minutos y esa temida tanda por lo bien que se desenvuelve en ellas Alemania –llevaba 50 años sin perder una– ahora vemos que tampoco daba tanto miedo.

Y es que hasta eso ha perdido Alemania en la última década. Aquel equipo que parecía invencible y más en los momentos de mayor presión, perdió frente a Paraguay su primera tanda de penaltis en la historia de los Mundiales. Nada le sale a Alemania hoy por hoy y lo peor es que no parece que vayan a cambiar las cosas a corto plazo. Julian Nagelsmann, seleccionador desde 2023, quiere continuar y apunta a hacerlo aunque seguramente, como dijo Jürgen Klopp tras caer «habría que comenzar una renovación desde el fútbol de base. Ya desde la categoría sub-10».