El defensa ecuatoriano Piero Hincapié, retirándose del campo tras ser expulsado en el partido de dieciseisavos de final del Mundial ante México, disputado en el estadio Azteca

El defensa ecuatoriano Piero Hincapié, retirándose del campo tras ser expulsado en el partido ante MéxicoEFE

Hincapié sigue a Almirón y se convierte en el segundo expulsado del Mundial por la ‘ley Vinicius’

La nueva normativa de la FIFA ha vuelto a cobrar protagonismo en el Mundial. El defensor ecuatoriano, Piero Hincapié, se convirtió en el segundo jugador del torneo en ver la tarjeta roja directa por romper la ya famosa «ley Vinicius», siguiendo los pasos del paraguayo Miguel Almirón.

Todo ocurrió en el tiempo de descuento de los dieciseisavos de final, con una selección de Ecuador volcada al ataque pero frustrada, cayendo 2-0 ante México tras los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez. Con las pulsaciones a mil por la cercana eliminación de su equipo, Hincapié tuvo un fuerte cruce de palabras con el delantero mexicano Santiago Giménez.

Fue entonces cuando el zaguero del Bayer Leverkusen cometió el error fatal al taparse la boca con la mano para dirigirse a su rival, un gesto totalmente prohibido con el nuevo reglamento. Giménez no tardó en reclamar y el árbitro principal, Slavko Vinčić, recibió la alerta desde el VAR. Tras revisar la jugada en la pantalla, el colegiado esloveno regresó al campo con la tarjeta roja en la mano: expulsión directa y un final amargo para el jugador de «la Tri».

Esta regla, bautizada popularmente como «ley Vinicius», fue aprobada por la FIFA después de la tremenda polémica en el partido de Champions entre el Benfica y el Real Madrid. Aquella noche el argentino Gianluca Prestianni se cubrió la boca para lanzar presuntos insultos racistas contra el brasileño, evitando que las cámaras de televisión le leyeran los labios.

Para poner fin de manera tajante a este problema y evitar que los futbolistas oculten insultos o comentarios discriminatorios, la FIFA ha adoptado una postura inflexible: el simple hecho de cubrirse la boca al hablar con un rival o con el árbitro será sancionado con la expulsión, sin necesidad de investigar el contenido de lo dicho.

Por su parte, Hincapié se une así a Miguel Almirón, que estrenó la tarjeta roja por este motivo en la segunda jornada de la fase de grupos frente a Turquía. El jugador se despide de este Mundial con la decepción despedirse del Mundial tan pronto pero también con la lección aprendida: mantener las manos quietas y la boca siempre a la vista de todos.

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