Ralf Rangnick en la rueda de prensa previa al Austria - Argentina
Ralf Rangnick El inventor de la presión moderna que llevó al Schalke a semis de Champions y ahora busca eliminar a España
El seleccionador de Austria buscará eliminar a España del Mundial mediante una asfixiante presión tras pérdida
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España se mide este jueves a la selección austriaca en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo y su seleccionador, el alemán Ralf Rangnick, tiene un plan para poner contra las cuerdas a los de Luis de la Fuente y dar la campanada en este Mundial eliminando a una de las favoritas.
Austria ha vuelto a disputar un Mundial 28 años después. Su última participación fue en Francia 1998, y lo ha hecho siguiendo un estilo de juego que ha llamado la atención tanto de especialistas como de aficionados. Por lo que en un partido en el que el espectador medio podría esperar cierta comodidad de España, la realidad es muy distinta.
Todo es obra de Ralf Rangnick, que ha logrado avanzar de ronda con actuaciones destacadas en esta fase de grupos a través de un modelo futbolístico muy característico como el gegenpressing, término que explica el estilo de juego austriaco y consiste en una presión alta y agresiva inmediatamente después de perder la posesión del balón, sin importar en que sector del campo ocurra la pérdida.
A diferencia de esquemas más conservadores en los que la prioridad es replegarse y proteger la portería, este sistema exige que los jugadores avancen y rodeen al rival para intentar recuperar la pelota en los primeros segundos. Este planteamiento evita que el adversario pueda organizarse con comodidad y obliga a tomar decisiones rápidas bajo presión, algo que puede afectar gravemente al juego de España.
Un método revolucionario
Resulta que Ralf Rangnick es reconocido como el principal impulsor de este estilo de juego y lleva años perfeccionando su técnica. Con esta presión tras pérdida llegó a unas semifinales de Champions League con el Schalke 04. Una plantilla que, por cierto, contaba con figuras como Raúl González Blanco, Manuel Neuer o Julian Draxler.
Además, ya con la selección austriaca, alcanzó los octavos de final en la Eurocopa de 2024 evidenciando otra vez que su método resulta competitivo. Los datos en esta fase clasificatoria en el Mundial muestran la eficacia del modelo. Austria fue el equipo europeo que más acciones de presión ejerció en el último tercio del campo, alcanzando un total de 739 durante las eliminatorias.
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Además, en este mismo contexto, mantuvo el PPDA (pases permitidos por acción defensiva) más bajo del continente, con un promedio de 7,1. Esto significa que los rivales tenían muy poco margen para tocar el balón antes de que Austria intentara recuperarlo, lo que evidencia la intensidad y la organización del sistema defensivo propuesto por Rangnick. Conocedores de estos datos, tendrán que estar muy acertados en el pase los futbolistas españoles si quieren conseguir escapar de la presión asfixiante que van a proponer los austriacos.
Sin embargo, no todo es tan fácil. El principal desafío de esta propuesta táctica radica en el elevado desgaste físico que exige a los jugadores. La presión constante requiere un esfuerzo sostenido que puede pasar factura a lo largo de una competición tan extensa como un Mundial. Además, también se ha visto que los austriacos tienen dificultades cuando el rival les concede la iniciativa, pero es algo que, a priori, no parece entrar en los planes de Luis de la Fuente que querrá dominar el balón desde el primer minuto.
Es curioso que este modelo tan característico diseñado por Ralf Rangnick ha sido adoptado por otros grandísimos entrenadores alemanes. Jürgen Klopp, Thomas Tuchel, Julian Nagelsmann o Hansi Flick son ejemplos de técnicos que, en mayor o menor medida, han aplicado los principios del gegenpressing en sus respectivos equipos. Bien es cierto que cada uno le ha dado su propio matiz en función a los jugadores que tienen, pero esa presión tras pérdida ha pasado a ser bastante característica de los entrenadores germanos.