Kyllian Mbappe celebrando la victroia ante paraguay delante de Orlando Gill, portero de Praguay

Kylian Mbappé celebrando la victoria ante Paraguay delante de Orlando Gill, portero de la selección paraguayaEFE

El portero de Paraguay habla después de que Mbappé le negara la mano: «Uno no dimensiona lo que hace»

El partido entre Francia y Paraguay de octavos de final fue una auténtica batalla de supervivencia. En un encuentro durísimo, marcado por los roces constantes y una tensión que se sentía en cada jugada, la selección paraguaya le plantó cara a los galos hasta el último momento. Los sudamericanos levantaron un muro defensivo impecable, liderado por un inspiradísimo Orlando Gill, que sostuvo a su selección con varias intervenciones de mérito y desesperó a los atacantes franceses. Sin embargo, el momento clave llegó en la segunda mitad, cuando Michael Olise provocó un penalti que Kylian Mbappé se encargó de transformar en gol, anotando el tanto que acabaría decidiendo la eliminatoria.

Tras el pitido final que selló la clasificación de Francia, las pulsaciones seguían a mil. El portero paraguayo, Orlando Gill, protagonista de una actuación sobresaliente, y Kylian Mbappé dejaron uno de los momentos más polémicos del partido, reflejo de la tensión acumulada durante los 90 minutos.

El guardameta guaraní le extendió la mano para saludarle pero el delantero del Real Madrid le negó el saludo y este reaccionó lanzándole el balón a la espalda. Sin embargo ya con los ánimos calmados el portero paraguayo quiso poner fin a la polémica y restarle importancia al asunto. «La verdad, no tengo ningún rencor hacia él. Al contrario, solamente quería, como dije el otro día, quería felicitarlo», declaró Gill ante los medios.

El futbolista demostró mucha madurez al dejar atrás el calentón del juego y desearle lo mejor al delantero francés de cara a lo que queda de torneo. «No le deseo mal nunca a nadie; al contrario, toda la suerte del mundo», añadió.

Posteriormente, al ser preguntado por su impulsiva reacción con la pelota, el portero reconoció entre risas que todo había sido consecuencia de la tensión y la intensidad del encuentro. «Uno no dimensiona lo que hace. Después, ya en frío, dije: «¿Por qué hice eso?», comentó el internacional con Paraguay.

Por último, más allá del roce el arquero prefirió destacar el enorme esfuerzo de su selección, asegurando que lo han dado todo en este Mundial. «Así es Paraguay, es rudo, aguerrido, así es la sangre de guaraní que corre por nuestras venas. Por más que nos hayamos eliminado, vinimos con la cabeza arriba».

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