Leo Messi, durante el Argentina - Suiza de cuartos de final del Mundial 2026
«Más del doble que el Francia - España»: los disparatados precios de la reventa en el Inglaterra - Argentina
El hecho de que pueda ser la última gran función de Messi en una Copa del Mundo ha elevado todavía más el coste de las entradas
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Argentina siempre juega en casa. Basta con ver partidos de la Albiceleste en cualquier Copa del Mundo para saber que, sea donde sea el partido, la hinchada argentina se desplaza para apoyar a su selección. Brasil, Rusia, Qatar o Estados Unidos. Da lo mismo el país, porque la ciudad en la que juegue Argentina se tiñe de azul y blanco para alentar a su equipo en busca de una nueva estrella. Ahora quieren la cuarta.
La afición argentina ha pasado del «quiero ganar la tercera, quiero ser campeón mundial» al «quiero ver la cuarta estrella, brillar en la camiseta». La pasión de los argentinos sigue intacta pese al ciclo tan ganador que están atravesando porque todos ellos saben que la Copa del Mundo 2026 es la última gran función de Leo Messi con la Albiceleste. Motivo para ir a Estados Unidos a animar a Argentina y motivo también por el que el precio de las entradas se dispara.
Hay que destacar que ver un partido de este Mundial ha sido un privilegio al alcance de muy pocos porque las entradas tenían precios de lo más elevados. Ha dado igual el partido, hasta el más flojo de la fase de grupos superaba los 100 dólares en su entrada más barata. De ahí que los de las semifinales hayan tenido precios disparatados que en reventa han subido todavía más.
Ahora bien, los precios para el Francia - España y el Inglaterra - Argentina han sido diferentes. «Más del doble que el del Francia - España», resaltan varios argentinos, conscientes de que el efecto Messi es el que hace que suba tanto el precio. Para verlo en números, mientras que el ticket más barato para la semifinales entre franceses y españoles se sitúa en 1.000 dólares, lo más barato que hay para el Inglaterra - Argentina, que se juega en Atlanta, está por 2.000 $.
Hablamos de las entradas más alejadas del césped, las de peor visibilidad. Quien quiera ver la segunda semifinal del Mundial en un buen asiento tendrá que desembolsar como mínimo 3.500 dólares, mientras que el Francia - España en los mejores sitios del Estadio de Dallas se pudo seguir por 2.000 dólares. Una diferencia de precio de lo más notable que se explica por Messi y también por la cultura de selección.
Argentina mueve masas
Ver a Leo Messi en la que puede ser su última gran actuación en un Mundial –no será la última porque, aunque pierda, está el tercer y cuarto puesto– es algo que dispara el precio, pero también lo hace la enorme demanda argentina por conseguir una entrada. El 'no hay billetes' lleva tiempo colgado tanto en Dallas como en Atlanta, pero la petición de entradas para el Francia - España fue menor que para el Inglaterra - Argentina por la cultura de selección que hay en cada país.
En España, al igual que en Francia, la cultura de selección es más de unión en todo el país y de verlo rodeado de familia y amigos en casas, bares o plazas que de intentar ir presencial al estadio. Sin embargo, esto en Argentina, e incluso en Inglaterra, es así, pero con una buena parte de los aficionados haciendo lo imposible por acudir al Mundial y ver en directo a su selección. No son pocos los que sacrifican sus vacaciones y mucho de su dinero para decir presente en un evento así. Eso, aunque muy pasional, dispara el precio.