Los jugadores de la selección española durante la celebración este lunes en la plaza de Cibeles de la conquista del Mundial 2026 por parte del combinado español
España entera sale a la calle al ritmo de 'Superestrella' para celebrar el Mundial
Hasta dos millones de personas llenaron las calles de Madrid en una histórica celebración en la que se terminó de bordar la segunda estrella
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Emociona ver a España así de contenta. Pocas cosas unen más que el fútbol, un Mundial y la victoria. Por todo esto las calles de Madrid se llenaron para celebrar la segunda Copa del Mundo en la historia de la selección española. Un triunfo memorable, épico y que estará para siempre en los corazones de todos los españoles. Merecía una celebración a la altura y más de dos millones de personas llenaron las calles de la capital de España.
Dijo Ferran Torres que el gol lo marcó «todo el país» y de ahí que nadie se quedase en casa. Todo el que estaba en Madrid, y gente que se animó a ir a la capital, salió a festejar, a cantar con orgullo el «yo soy español» y a vivir una tarde-noche de esas que pueden no volver a darse en muchos, muchos años. Además la celebración, como toda gran fiesta, fue de menos a más.
Primero los actos protocolarios, con visita al Palacio de la Zarzuela para ser recibidos por los Reyes y acto seguido al Palacio de la Moncloa para hacer lo propio con Pedro Sánchez, quien se montó su particular Cibeles. En ese momento se notó algo cansados a los jugadores, normal si tenemos en cuenta que llevan de fiesta desde que ganaron el partido y que además han tenido un largo vuelo de siete horas Nueva York - Madrid.
Una vez terminados estos actos institucionales los jugadores se vistieron de corto –antes lo habían hecho con un traje de Loewe– y comenzaron a celebrar el Mundial en el autobús descapotable por el que hicieron la rúa por las calles de Madrid. Ahí fue cuando la cosa cogió temperatura, a medida que veían la que había montada en toda España y, porqué no decirlo, también gracias a alguna que otra copa que fue animando a los campeones del mundo.
Fiesta total en Cibeles
Estuvieron los jugadores de España casi tres horas haciendo el recorrido por las calles de Madrid antes de llegar a Cibeles, donde 120.000 afortunados llenaban la plaza y recibieron eufóricos a los 26 futbolistas y a Luis de la Fuente. Uno a uno fueron siendo anunciados con la canción que cada uno escogió. Baena, al ritmo de Dani Martín, fue el encargado de portar el Mundial porque este lunes es su cumpleaños, 25 primaveras le caen. Rodri Hernández como capitán y Ferran Torres, «ohhh Ferran», entraron en último lugar y Madrid entera se cayó mientras los ovacionaba.
Al grito de «viva el Rey» llegó Rodri Hernández al escenario para después dar paso al hombre que dice que «la vida se entrena», al seleccionador que llegó con perfil bajo y ya ha ganado todos los títulos posibles con España. Lo último que le faltaba era el Mundial y ya lo tiene, por lo que puede considerarse un héroe del país, el hombre que consiguió unir a todos en torno a la selección, tal y como le reconocieron los jugadores con un tremendo manteo y todo el país coreando su nombre a pleno pulmón.
Los jugadores de la selección española celebrando el Mundial 2026
Después de esto comenzaron las actuaciones musicales, con Ana Mena y Lola Índigo interpretando pa ti toa, una canción que salió justo antes del Mundial y que ha traído suerte a la selección española. Tras esta primer tema se vio a Marc Cucurella subido a una batería y animando a la gente con su mítico «Cucu, Cucurella se come una paella». Un cántico que también gritó España entera.
Los jugadores estaban más arriba imposible y Rodri Hernández pidió un nuevo grito de guerra a Ferran Torres «injustamente criticado» en muchas ocasiones y héroe de España como hizo Iniesta en 2010. Fue turno después para Los Perros de Arde Bogotá, otra de las canciones que se sumó a la gran fiesta española en la que Borja Iglesias también se animó a ejercer de DJ no solo en el bus sino también en Cibeles. Vibraron con todo esto las estrellas, pero faltaba la Superestrella que se ha cargado a Mbappé, Cristiano Ronaldo y Leo Messi.
Cantó Aitana y se fundió en un abrazo con Borja Iglesias mientras que Rodri Hernández con el micro coreaba su nombre. Pidió una foto la cantante catalana con todos ellos y por último, antes de levantar la Copa del Mundo con toda España, hubo también un precioso momento para recordar a María Caamaño, la joven española aficionada al fútbol que falleció hace poco y que ha acompañado a toda la selección con una gran foto suya en Chattanooga.
Terminó la noche histórica con los jugadores levantando la Copa del Mundo y al grito de «somos campeones del mundo». Un país entero feliz, que siempre hace falta, y que disfrutará de ser campeón de por vida. La siguiente parada es la Eurocopa 2028, aunque también hay un ojo ya puesta en el Mundial 2030, ese que se celebrará en España si así lo permite la FIFA. Lo que es seguro es que España será la primera anfitriona en llegar a la cita mundialista como vigente campeona. Que le quiten lo bailao.