España, 1 - Cancheros, 0 ¡Ferran lo merecía!
Argentina no defraudó y sometió a un ejercicio brutal de aguante y más a España para saltar las mil trampas que le iban poniendo estos peculiares rivales
Fíjense. España es campeona del mundo de chicos y chicas. Y lo mismo en los Juegos Olímpicos. No es una cuestión generacional, quizá aislada, es una dinastía.
Mi abrazo más sentido pues para los grandes antis, también para los pequeños. Los Pradales, Esteban, concejal de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona cuyo apellido no recuerdo ni falta que hace. Un tal Pisarello. A esos tipos que hicieron un fotomontaje con Messi y la bandera catalana con el lema «Hazlo por nosotros» A tantos. A todos, ¡¡¡tururú!!!
Pasadas las inevitables facturas vemos que España es merecidísima campeona del mundo de fútbol y de paciencia. Lo primero lo esperábamos, es la mejor. Y mil veces más que esta lamentable selección argentina. Que el ayudante de Scaloni sea aquel Aimar da grima. Lo segundo, la paciencia, lo firmaba el santo Job.
Argentina no defraudó y sometió a un ejercicio brutal de aguante y más a España para saltar las mil trampas que le iban poniendo estos peculiares rivales. Partido y prórroga homenaje a Sísifo, aquel señor mito castigado por los dioses a empujar eternamente una roca montaña arriba y verla rodar ladera abajo una y otra vez.
Ese fue el partido. España tratando de jugar, Argentina buscando el 0-0 y los penaltis. El árbitro haciéndose el loco. Diez tiros a cero durante el partido, doce al final para España. Una inferioridad inapelable que le acabó desnudando al equipo argentino. No marcó ni estuvo por delante en la final un solo segundo.
La selección no pudo marcar hasta el 106, diez minutos antes que aquel de Iniesta. No hay gloria sin sufrimiento. Y fue Ferrán Torres, que bien lo merecía. En una entrevista estos días de locura explicó los problemas que ha ido superando en su vida, de niño y no hace mucho una depresión. Un tipo que presume tener amistad con una Virgen, quizá la de los Desamparados, y que toda su vida está en manos Dios. Sí, me alegro especialmente por él.
Un triunfo, en fin, del equipo que ha tenido una estrella sobre todas: Luis de la Fuente. Primer seleccionador español con tres títulos. El artífice de este equipo que ha dominado el Mundial con mano de hierro. Llegó sin hacer ruido y ya el único fijo para el Mundial 2030. Lo que se dice un ganador.
Y todos sus jugadores que no tuvieron en Lamal la súper estrella esperada. Hizo lo que debía, pelearlas todas; el arte llegará. Rodri, Cubarsí y Unai Simón se llevaron los premios individuales del torneo. En lo del portero, con su guasa: los dos españoles campeones del mundo son hijos de guardia civil. Casillas y él
Y se nos acabó Messi, como Modric y Cristiano para estas cosas. Como Maradona se quedó sin segunda corona. Esa era para España. Mo había vuelta de hoja. A Leo, a aquellos otros dos genios, muchas gracias por todo. Tuvo un problema irresoluble: jugó contra España. Nunca un baño acabó 1-0-¡Campeones!