Este emblemático plato malagueño ha sido durante siglos alimento de subsistencia y ejemplo de ingenio culinario. Elaborado a base de pan, agua, aceite de oliva, almendras crudas, ajo, vinagre y sal, es una excelente opción para los meses más calurosos del año. Además, ofrece múltiples beneficios para la salud, ya que tiene propiedades antibacterianas, antivirales y antioxidantes, que pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de enfermedades.