Una pareja 'okupó' este histórico recinto, que recientemente ha sido rehabilitado y mejorado
Ya hay ‘okupas’ hasta en La Alcazaba de Almería: una pareja aprovecha la visita para instalarse en su recinto
Los jóvenes aprovecharon la entrada para montar su campamento en uno de los recovecos del recinto
La Alcazaba de Almería ha estado de moda este verano. En el mes de junio, la alcaldesa, María del Mar Vázquez, puso en valor la apuesta de la Junta para la rehabilitación de este recinto histórico con una inversión de más de 10 millones de euros desde 2019.
De esta manera, Junta y Ayuntamiento abordaban los problemas del amurallado para devolverle el mayor lustre con el objetivo de preservar el patrimonio histórico de la capital almeriense.
Los resultados no se hicieron esperar y este verano el recinto ha recibido un mayor número de visitantes, atraídos también por el ciclo ‘Noches de Alcazaba’, que incluía visitas guiadas, teatro y música. Ello ha permitido pasar de las 23.775 personas registradas desde junio hasta el 9 de agosto de 2024 a las 34.159 de este año en el mismo periodo.
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, resaltó en una visita reciente el «fantástico trabajo» que se viene realizando «en este monumento icónico y espectacular», el séptimo espacio cultural más visitado en Andalucía de los que gestiona la Junta.
El año pasado recibió en total más de 230.000 visitas gracias a su singularidad y a su proyección, por lo que la Junta de Andalucía ha abogado en estos últimos años por mantenerlo en perfecto estado de revista.
Se cuelan unos 'okupas'
Sin embargo, no todos los que entraron recientemente decidieron salir. Según destapa Diario de Almería, una joven pareja que visitaba este histórico escenario decidió quedarse, montando su particular campamento en uno de los muros exteriores, aprovechando un recoveco con vistas al barrio de Pescadería.
Según ha trascendido, no se sabe a ciencia cierta cuántos días consiguieron quedarse instalados allí, pero se cree que aprovecharon una visita al interior para quedarse. El improvisado campamento estaba formado por una tienda de campaña, donde pernoctaron, y otros útiles.
Los visitantes que los contemplaron avisaron a las autoridades, que permitieron la actuación de los servicios de seguridad del recinto, que finalmente desalojaron a la pareja de ‘okupas’ sin mayores incidentes. Afortunadamente, tampoco han trascendido daños materiales en tan histórica y milenaria edificación.