El difunto Francisco Javier Guerrero, a su llegada a la Audiencia de Sevilla (archivo)
Caso ERE
La familia de un ex alto cargo de la Junta socialista ya fallecido deberá devolver 68.000 euros por un ERE
El Tribunal de Cuentas obliga a la viuda y la hija del fallecido Francisco Javier Guerrero a indemnizar a la Administración autonómica por colar dos 'intrusos' en el expediente de Surcolor
El Tribunal de Cuentas ha condenado a la familia de Francisco Javier Guerrero, ex director de Trabajo de la Junta de Andalucía, fallecido en 2020, a indemnizar a la Administración autonómica con más de 68.000 euros por dos intrusos que aparecieron en el ERE de la empresa sevillana Surcolor, pese a que estos nunca habían trabajado ahí.
Concretamente, el Departamento Segundo de la Sección de Enjuiciamiento del Tribunal de Cuentas ha dictado dos sentencias relativas a las ayudas sociolaborales a la prejubilación concedidas por la Consejería de Empleo entre los años 2001 y 2010.
En la primera de ellas se la sentencia declara la existencia de un alcance al patrimonio público por importe de 68.058 euros. Este alcance deriva del pago, con fondos públicos, de la prima de un contrato de seguro de rentas de prejubilación para dos personas que nunca habían trabajado en la empresa Surcolor.
La resolución atribuye responsabilidad contable directa al ex director general de Trabajo de la Junta de Andalucía, ya fallecido, así como al propietario y al consejero delegado de la empresa beneficiaria de la ayuda, tal y como avanza Diario de Sevilla.
El fallo considera probado que en 2006 la empresa Surcolor llevó a cabo despidos individuales de 24 trabajadores que dieron lugar a los correspondientes expedientes de conciliación ante el Centro de Mediación, Arbitraje y Conciliación (CMAC) de Sevilla, que terminaron con avenencia.
Se firmaron así las correspondientes actas de conciliación en las que Surcolor reconocía la improcedencia del despido; manifestaba la imposibilidad de readmisión, y ofrecía al trabajador determinadas indemnizaciones, comprometiéndose la empresa a su pago por medio de una póliza colectiva de rentas, ofrecimiento que el trabajador aceptaba.
Para el cumplimiento de estos compromisos, la empresa suscribió un seguro de rentas, y en esta póliza se incluyeron un total de 26 beneficiarios, ya que, además de los 24 extrabajadores de Surcolor, se añadieron dos beneficiarios irregulares o intrusos, «que nunca habían trabajado para la empresa» y que, sin embargo, recibieron fondos públicos en el marco de este ERE.
La sentencia declara «responsables contables directos y solidarios» a dos herederas del ex director general de Trabajo de la Junta de Andalucía, concretamente la viuda y su hija, así como al propietario y al consejero delegado de la empresa beneficiaria de la ayuda, y les condena a reintegrar a la Junta los 68.000 euros.
En su segunda sentencia sobre las ayudas sociolaborales a la prejubilación concedidas por la Consejería de Empleo entre 2001 y 2010, en este caso a la empresa Europa Center, el Tribunal de Cuentas desestima la demanda de la Junta de Andalucía, al constatar que no se financió con fondos públicos el pago de primas de contratos de seguro de rentas en favor de personas ajenas al colectivo afectado. Tanto esta resolución como la primera son recurribles en segunda instancia ante la Sala de Justicia del Tribunal de Cuentas.
Francisco Javier Guerrero, quien acuñó precisamente el término de «fondo de reptiles» para hablar de la partida que se destinó a pagar a los intrusos, fue protagonista de uno de los capítulos más sórdidos de toda la trama de los ERE: los gastos en prostíbulos y droga. Su chófer, que actualmente cumple condena de prisión, llegó a confesar en su día que gastaba hasta 25.000 euros de dinero público al mes en cocaína, sustancia que consumían él y su jefe «a cualquier hora».