Estado actual de la fachada de la iglesia de San Francisco de LinaresJaén Hoy

Una parroquia de Jaén elimina elementos falangistas y la inscripción de Primo de Rivera

Esta actuación se ha llevado a cabo coincidiendo con las obras de rehabilitación del templo y respondiendo a una reivindicación histórica

La aplicación de la Ley de Memoria Democrática, aprobada en 2022 por el Gobierno de Pedro Sánchez, sigue generando controversia. El Ayuntamiento de la localidad jiennense de Linares, gobernada por el PP, ha decidido retirar de la fachada de la parroquia de San Francisco el símbolo de la Falange Española y la inscripción dedicada a su fundador, José Antonio Primo de Rivera.

En concreto se trataba de una losa de gran tamaño situada a modo de placa y colocada junto a la puerta principal de la iglesia, debajo de una cruz de madera de grandes dimensiones, en la que aparecían los nombres de los caídos en la Guerra Civil por el bando nacional en Linares y que encabeza el nombre del fundador de la Falange Española, además del símbolo del yugo y las flechas.

Esta actuación se ha llevado a cabo coincidiendo con las obras de rehabilitación de la iglesia y respondiendo a una reivindicación histórica, que llevaba haciendo hace más de 15 años la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica en la provincia de Jaén. Todo ello, en cumplimiento de la legislación vigente, que obliga a eliminar cualquier elemento de exaltación franquista: la Ley estatal de Memoria Histórica de 2007; la ley andaluza de 2017 y la nueva Ley de Memoria Democrática de 2022.

Esta última norma establece la obligación de retirar de los espacios públicos cualquier símbolo, escudo, insignia, placa u otro elemento que suponga exaltación personal o colectiva de la dictadura franquista, de sus dirigentes o de organizaciones que la sostuvieron.

Esta disposición, recogida en su artículo 35, incluye tanto bienes de titularidad pública como privada cuando sean visibles desde la vía pública, con el objetivo de garantizar que ningún espacio común sirva para la promoción o enaltecimiento del régimen o de sus protagonistas.

Una solicitud que comenzó en 2008

Las primeras peticiones formales para eliminar estos vestigios datan de 2008 y fueron impulsadas por familiares de víctimas y colectivos locales, según explica Jaén Hoy. Nueve años más tarde, en 2017, el Senado instó a eliminarlos y, un año después, el propio consistorio linarense trasladó la solicitud al Obispado.

En 2023, el anterior equipo de Gobierno municipal, formado por PSOE e Izquierda Unida, remitió un requerimiento formal al responsable de la iglesia para que procediera a retirar cualquier elemento contrario a la normativa. Además, le acusó del retraso en la obligación de cumplir con la legislación estatal en materia de memoria democrática.

Ahora, el sacerdote del céntrico templo, Manuel Alfonso Pérez Galán, ha sustituido el emblema falangista por un símbolo religioso, dejando únicamente visibles los nombres de los combatientes del bando nacional que figuran bajo la cruz de madera situada en un lateral del edificio.

Desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica confían en que se vayan eliminando el resto de vestigios de la época franquista que sigue habiendo en Linares y que están instalados en diversas fachadas de promociones residenciales construidas durante aquella época.