Día de Todos los Santos en los cementerio de San Rafael

Un hombre acudiendo al cementerio por el día de Todos los SantosJesús D. Caparrós

Granada

La peculiar forma de celebrar el Día de Todos los Santos que tiene esta localidad granadina

Además de las tradicionales visitas a los cementerios y de las veneraciones de los difuntos, esta provincia ofrece una gran variedad de costumbres

Cada 1 de noviembre se celebra el Día de Todos los Santos, una fiesta eminentemente religiosa en la que se rinde culto a las personas que han fallecido y que, según la fe cristiana, ya disfrutan de la presencia de Dios. Esta tradición fue instaurada por el papa Gregorio IV en el año 835.

A lo largo de ese día se repite una misma estampa en toda España. Muchas personas visitan los cementerios para honrar a sus seres queridos y llevarles flores a las tumbas. Sin embargo, también existen viejas costumbres y tradiciones más pintorescas que se celebran para conmemorar el día de los Difuntos.

Una de ellas tiene lugar en la localidad granadina de El Salar, un pueblo de 2.597 habitantes, que pertenece a la Comarca del Poniente y destaca por su valioso patrimonio arqueológico. Esta localidad celebra este festivo con las llamadas fiestas de las castañas. Durante la noche antes del 1 de noviembre los vecinos se juntan en casas a asar castañas en la lumbre. Una tradición se perdió y fue recuperada en los años 90.

Además, a lo largo de esa noche, los salareños preparan sus famosas «gachas del diablo», uno de los platos que ha constituido la base de la alimentación de los municipios de la comarca del Poniente Granadino y que lleva tan solo aceite frito, agua y harina condimentada con él. Los más jóvenes también salen a la calle y untan las cerraduras de las puertas de las casas con las sobras de las gachas, a modo de broma.

Durante la mañana del 1 de noviembre los familiares visitan las tumbas de los seres queridos que han fallecido y practican un rito especial. «En círculo, los miembros de la familia se disponen alrededor de la sepultura, ya arreglada y decorada con flores días antes, estableciéndose así un diálogo donde queda integrado el fallecido, una forma de reproducir escenas familiares pasadas cuando el familiar difunto aún no había muerto», informan en los canales oficiales.

Otras costumbres granadinas

A lo largo de la provincia de Granada existen también otras tradiciones que se celebran por el Día de Todos los Santos. Por ejemplo, en El Padul es costumbre alumbrar la noche del día 1 a base de frutas y verduras, aunque lo que más caracteriza a este pueblo es su tradicional festividad del «chirringue» y las «rosetas».

Otro de los pueblos granadinos que tiene muy arraigadas algunas costumbres es Gójar. En este municipio la gente prepara farolillos con melones y calabazas y los cuelga en el dintel de la puerta para ahuyentar a los espíritus que vagan libres durante esta noche. El Instituto de Patrimonio Histórico Artístico de Andalucía ha recogido la tradición de la elaboración de los farolillos de melón en la víspera de Todos los Santos, dentro de la categoría de Oficios y Saberes.

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