El historiador almeriense Antonio Campos apareció muerto con signos de violenciaAyuntamiento de Berja

Almería

El padre del detenido por el asesinato de Antonio Campos asegura que no habló con él en los días del crimen

El progenitor ha declarado como testigo a petición de la acusación particular, que ejerce el letrado Antonio Relaño

El padre del joven de 23 años, que permanece en prisión provisional tras su arresto como presunto autor del asesinato del funcionario del Ayuntamiento de El Ejido Antonio Campos, ha declarado ante el juez que no tuvo contacto, ni telefónico ni presencial, con su hijo durante el día del crimen ni en los momentos posteriores.

Así lo ha trasladado en una breve comparecencia ante la Sección Civil y Penal del Tribunal de Instancia 3 de la localidad almeriense, donde ha declarado como testigo, dos meses después del crimen, a petición de la acusación particular que ejerce el letrado Antonio Relaño, según han confirmado fuentes jurídicas.

El padre del investigado ha asegurado ante la juez instructora que el día del crimen él salió muy temprano de su vivienda y no volvió hasta bien entrada la tarde, sin llegar a coincidir con su hijo. Durante su interrogatorio ha manifestado que tampoco mantuvo contacto telefónico con el arrestado durante todo ese día.

Un análisis de la ropa del sospechoso

Según desprende la información incorporada al caso, desde las 3:58 horas hasta las 15:01 horas, el acusado estuvo conduciendo el vehículo de la víctima por diferentes puntos del municipio, cuando este ya había fallecido. Finalmente, dejó el coche estacionado junto a una nave hortofrutícola en la pedanía ejidense de San Agustín, con el cuerpo oculto en el maletero.

En estos momento la instrucción se mantiene pendiente del volcado del teléfono que empleó el único sospechoso del asesinato, para conocer las llamadas y mensajes que pudo enviar y recibir durante las horas previas y posteriores al crimen. Del mismo modo, la juez también ha autorizado que se someta a análisis la ropa del sospechoso hallada en su vivienda y que pudo haber vestido el día del crimen, para comprobar los restos de ADN que pueda haber en ella.

También se ha pedido el resumen fotográfico relativo a la aparición del cadáver y la inspección que se hizo de la presunta arma homicida: un bloque de hormigón con el que la víctima habría sido golpeada en la cabeza. El cuerpo sin vida de Antonio Campos presentaba varios golpes, entre cuatro y seis, con un objeto contundente, lo que ocasionó su muerte por traumatismo craneoencefálico. Asimismo, el cuerpo estaba maniatado en el momento de su hallazgo, junto con objetos personales, aunque su teléfono se encontró en los asientos posteriores del coche.