(Foto de ARHIVO) El agente de Policía Nacional que declaró y actuó como secretario del atestado explicó que procedieron al arresto de los sospechosos con base en las declaraciones de la denunciante,
Aseguró no saber por qué puso la denuncia
Absuelven a dos hombres denunciados sin pruebas por una camarera en Almería que después se retractó
En el juicio celebrado más de cinco años después, la víctima se contradijo y manifestó incluso no saber «por qué puso la denuncia», que no recordaba «nada» y que llevaba «dos o tres años» «tomando un tratamiento»
El Juzgado de lo Penal número 5 de Almería ha absuelto a dos hombres que fueron denunciados, en cada caso, por abuso sexual y robo con violencia a una camarera de El Ejido (Almería) después de que la perjudicada se retratara en sala de su denuncia inicial en la que dijo que uno de ellos le había mordido en el labio y otro le habría arrebatado el teléfono móvil, la cual tampoco pudo probarse por otros medios.
La juez incide en la falta de «prueba suficiente y apta» para condenar por los delitos de abuso sexual y robo con violencia a uno de los acusados, para el que la Fiscalía pedía cinco años de prisión, y por el de robo con violencia al segundo de ellos, para el que se solicitaban tres años de cárcel.
Ya no recordaba nada
La magistrada incide en que si bien la mujer ratificó la denuncia que se interpuso en dependencias policiales al inicio de la instrucción por unos hechos que tuvieron lugar en abril de 2018, durante su declaración en el juicio celebrado más de cinco años después se contradijo y manifestó incluso no saber «por qué puso la denuncia», que no recordaba «nada» y que llevaba «dos o tres años» «tomando un tratamiento».
Asimismo, el agente de Policía Nacional que declaró, y actuó como secretario del atestado, explicó que procedieron al arresto de los sospechosos con base en las declaraciones de la denunciante, quien en su momento los reconoció, sin que consten imágenes de cámaras de vigilancia al respecto.
También declaró un amigo de los investigados, quien rechazó que se hubiera producido cualquier tipo de agresión a la camarera en la noche de los hechos, toda vez que afirmó que uno de sus amigos sí llegó a tener en su poder el móvil de la mujer, pero porque se lo encontró después de que ella lo hubiera extraviado.
El acusado del robo, defendido por el abogado Leo Marfil, aseguró durante su declaración en sala que «cogió el teléfono móvil por error» y que no fue hasta llegar a su casa cuando « se dio cuenta de que no era el suyo», de modo que «lo entregó en la Policía» posteriormente.
La juez observa en este punto que, en cualquier caso, la sustracción de móvil podría haber sido constitutiva de un delito leve de hurto, que ya había prescrito en el momento de celebrarse el juicio. Asimismo, el teléfono fue devuelto a su propietaria.
Por su parte, el acusado de los abusos sexuales representado por el letrado Nabil El Meknassi negó cualquier conducta de ese tipo y mantuvo que estuvo en el pub «tomando unas copas, riendo y bailando» sin más. En este sentido, llegó incluso a asegurar que allí «había un portero de dos metros que si molestas a alguien te mandan al otro barrio».
Ausencia de pruebas
Del informe sanitario derivado de la atención de la mujer en Urgencias del Hospital de Poniente tampoco se desprende «sin ningún género de dudas» que la erosión que presentaba en el labio fuera «compatible con un mordisco», por lo que no se puede asegurar que fueran «fiel reflejo de los hechos» denunciados inicialmente.
Con todo ello y ante la ausencia de pruebas, dado que la representación de la camarera tampoco propuso que testificaran algunas de sus compañeras que pudieran apuntalar la versión inicial, la juez vio falta de indicios suficientes para un pronunciamiento condenatorio.