La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, junto a la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez durante la visita tras la finalización de las obras de renaturalización del parque El Boticario.
Almería reabre el Parque El Boticario tras una inversión de 2,5 millones de euros
El recinto dispone de amplias zonas ajardinadas, áreas de descanso y espacios destinados al juego infantil, lo que lo convierte en un lugar ideal para el disfrute familiar
Tras años de abandono y un proceso de renaturalización integral, Almería estrena hoy oficialmente el Parque El Boticario, un enclave verde transformado y listo para convertirse en punto de encuentro ciudadano, espacio educativo y pulmón natural para la ciudad.
La actuación, promovida por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en colaboración con el Ayuntamiento de Almería, ha supuesto una inversión pública de 2,5 millones de euros destinada a recuperar y mejorar este espacio histórico con criterios de sostenibilidad, eficiencia hídrica y biodiversidad.
El parque se concibe también como un aula al aire libre de educación ambiental, donde escolares, vecinos y visitantes podrán aprender sobre los diferentes ecosistemas de la provincia y la importancia de conservar la riqueza natural —desde ambientes áridos hasta formaciones forestales mediterráneas— con especies autóctonas adaptadas al clima local.
En paralelo a la finalización de las obras, la Junta y el Ayuntamiento han firmado un convenio de colaboración que fija los pasos para que el parque pase a ser gestionado por el Consistorio como parque periurbano, garantizando así su protección y conservación a largo plazo con criterios municipales.
La alcaldesa destacó que este nuevo espacio verde —que se espera abrir plenamente al público en los próximos meses— supone un avance en la calidad de vida en Almería y un impulso para fomentar estilos de vida saludables, la convivencia y la relación de los ciudadanos con su entorno natural.
El Parque El Boticario, de unas 14 hectáreas, había sufrido un deterioro progresivo desde su inauguración en 2005. Ahora, con este proyecto de transformación, recupera su valor ecológico y social como un espacio público accesible, resiliente al cambio climático y orientado al disfrute de todos los ciudadanos.