María Jesús Montero, junto a Pedro Sánchez, en el congreso del PSOE andaluz en Armilla (Granada)

María Jesús Montero, junto a Pedro Sánchez, en el congreso del PSOE andaluz en Armilla (Granada)Francisco J. Olmo | Europa Press

Andalucía

Un año de Montero al frente del PSOE andaluz: la apuesta de Sánchez no frena la caída y Vox acecha

La ministra de Hacienda no ha conseguido sacar de la depresión al partido y en amplios sectores socialistas se da ya por descontada una nueva derrota electoral

Este domingo se cumple un año de la proclamación de María Jesús Montero como secretaria general del PSOE andaluz. El 18 de enero de 2025, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda asumía el liderazgo de la federación socialista más numerosa de España para abrir una «nueva etapa» en un partido que, tras perder el poder que ostentó casi cuatro décadas, se encontraba en una depresión de la que no ha conseguido salir 365 días después.

La efeméride llega marcada por su propuesta de reforma del modelo de financiación autonómica, condicionada por el pacto que ha suscrito el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el líder de Esquerra Republicana (ERC), Oriol Junqueras, y que introduce de facto el principio de ordinalidad para Cataluña. Una nueva concesión al independentismo que el PP tacha incluso de «cupo separatista», extremo que niega la ministra de Hacienda.

Montero, negociadora del pacto con ERC, se ha erigido también como su principal valedora, incluso después de que Junqueras se jactase de haber arrancado otra prebenda al PSOE. Esta defensa, que realiza como ministra de Hacienda, choca de lleno con su doble condición de secretaria general del PSOE andaluz y candidata socialista a la Junta de Andalucía, cargo –en todos los sentidos– que adquirió el pasado mes de junio.

No obstante, en el PSOE andaluz defienden que su comunidad sería la más beneficiada de España con el nuevo modelo de financiación autonómica, al recibir 4.850 millones de euros más frente a los 4.700 de Cataluña, obviando que Andalucía –la región más poblada de España– seguiría infrafinanciada en media por habitante.

En cualquier caso, los socialistas saben que la fotografía de Sánchez y Junqueras es difícil de defender ante el electorado andaluz, que percibe un nuevo agravio hacia su tierra por parte del Gobierno del que todavía forma parte Montero, que no piensa abandonar el Consejo de Ministros hasta que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se decida a disolver el Parlamento autonómico y convocar elecciones, que se celebrarán, como muy tarde, el próximo mes de junio.

Proclamada sin rival

El nombramiento de María Jesús Montero como secretaria general del PSOE de Andalucía se produjo sin necesidad de primarias, como quería Pedro Sánchez, después de que su rival, Luis Ángel Hierro, no lograra los avales suficientes y, a continuación, retirara su precandidatura. El 18 de enero de 2025, la Comisión Regional de Ética del partido la proclamó su líder, y ella proclamaba al día siguiente su «orgullo» socialista y hablaba de «espíritu de victoria».

Sin embargo, esa euforia inicial, con avisos del «gen ganador» del PSOE a Juanma Moreno, chocó rápidamente con la realidad del partido, sumido en una profunda crisis desde 2019 y, a nivel nacional, cercado por la corrupción, por las investigaciones al entorno familiar de Pedro Sánchez y por casos de supuesto acoso sexual en su seno. Todo ello afecta a la candidatura de María Jesús Montero.

En amplios sectores del partido se da ya por descontada una nueva derrota electoral. Las encuestas avalan ese pesimismo. El último barómetro del Centro de Estudios Andaluces (Centra) –el equivalente autonómico al CIS– otorga a Montero un máximo de 28 escaños, lo que sería el peor resultado del PSOE andaluz en su historia, y no es una excepción, sino la norma desde que tomó el mando, siempre por debajo de los 30 diputados de Espadas en 2022.

Así las cosas, el PSOE andaluz va camino de rebajar su suelo electoral y de ser incluso superado por Vox. En su estrategia de los ministros-candidatos, Pedro Sánchez apostó por Montero para, precisamente, contener esta caída libre del partido en Andalucía con vistas a las generales de 2027, una cita en la que los andaluces eligen a 61 diputados al Congreso, cifra que puede decidir la Moncloa. Sin embargo, hasta el momento no hay visos de remontada.

Para colmo, el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, anunciaba este viernes, tras el archivo de la denuncia del PSOE por acoso sexual, que emprenderá acciones legales contra la candidata del puño y la rosa después de que dijera que estaba «condenado y actualmente investigado por violencia de género». Así cumple María Jesús Montero su primer año como secretaria general de los socialistas andaluces.

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