Agentes de la Guardia Civil, en el lugar de la catástrofe de AdamuzEFE/Guardia Civil

El Gobierno ordenó a los policías del partido del Córdoba que se dieran media vuelta cuando ya acudían a Adamuz

Sorpresa e indignación entre los agentes de la UPR desplegados en El Arcángel, que ya habían salido para el lugar del siniestro cuando se les ordenó que regresaran a Córdoba

El pasado 18 de enero, a las 19:45, una desgracia paralizó a toda España tras el brutal y trágico accidente en la localidad cordobesa de Adamuz.

A esa misma hora, y a tan solo 37 kilómetros del impacto entre dos trenes que dejaron 45 víctimas mortales, el Córdoba disputaba su partido de Liga contra el Málaga. Un derbi andaluz de máxima rivalidad que había motivado el despliegue de la UPR (Unidad de Prevención y Reacción) de la Policía Nacional para garantizar eventos de asistencia masiva, como era el caso. Y es que aquel funesto domingo se habían congregado unos 20.000 aficionados en las gradas de El Arcángel.

Al tener constancia de las primeras noticias que llegaban del accidente, los policías presentes en dicho encuentro se empezaron a movilizar para acudir a prestar servicio a Adamuz. Fue la Jefa Provincial de la Policía Nacional en Córdoba, la comisaria María Dolores López Sánchez, presente en el partido, la que ofreció sus unidades para acudir en auxilio de las víctimas hasta en dos ocasiones.

Sin embargo, y tal y como ha podido saber El Debate por fuentes sindicales, los 18 agentes –seis en cada una de las tres furgonetas– tuvieron que darse la vuelta tras, al parecer, recibir una orden de la misma subdelegada del Gobierno, Ana María López Losilla, que les instó a regresar a la capital al poco de salir en dirección a Adamuz.

Conflicto de competencias

Una decisión, la de tener que darse la vuelta cuando más falta hacía, que ha causado un hondo malestar entre los mandos y sindicatos policiales de la zona por el tremendo impacto que ha tenido la catástrofe en toda Córdoba. Además, un policía nacional que acababa de ser padre y vivía en Málaga está entre las víctimas.

Este periódico, tras consultar a varias fuentes implicadas, ha corroborado que en el trasfondo de esta polémica marcha atrás está el conflicto latente entre Guardia Civil y Policía Nacional por respetar la jurisdicción y las competencias de cada cuerpo.

Desde el bando policial se apunta a una negativa del jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Córdoba, Ramón María Clemente Castrejón. Fuentes del instituto armado han aclarado por su parte que si bien es cierto que «recibieron el ofrecimiento del Cuerpo Nacional de Policía, al igual que de otras unidades de la Guardia Civil, como el Grupo Rural de Seguridad y Comandancias limítrofes» en ningún momento «se rechazó su colaboración, pero en esos momentos previos se necesitaba asistencia sanitaria y bomberos, y no colapsar la vía de evacuación que se mantuvo libre en todo momento».

No colapsar la zona

Es por lo que desde la Benemérita se comunicó a «otros mandos de nuestra propia institución, así como a la CNP, la Policía Local y el Ejército» dicha decisión, quedando todos ellos a disposición de apoyarles si se les solicitaba. «Como consecuencia de lo anterior se consiguió evacuar a todos los heridos en poco mas de dos horas sin colapsar la zona».

La Guardia Civil incide en que «solicitamos lo que en esos momentos precisábamos, que era el apoyo de bomberos y sanitarios. No existe conflicto por asunto de demarcaciones; eso queda claro según la LO 2/86. Se intentó no colapsar la zona y priorizar asistencia y evacuación a los heridos».

En el conflicto también se vio involucrado el Jefe Superior de Policía de Andalucía Occidental, Andrés Martín Garrido, que intentó mediar para desbloquear las posturas hasta la intervención directa de la subdelegada del Gobierno en Córdoba.

Así, los agentes de la Policía que acudían a Adamuz tuvieron que darse media vuelta en una de las noches más tristes para la provincia en muchísimos años. Como dato relevante, resaltan las fuentes policiales consultadas, la Usecic (Unidad de Seguridad Ciudadana) de la Guardia Civil tardó unas dos horas en llegar a Adamuz desde que se tuvo constancia de la colisión ferroviaria al encontrarse mucho más lejos, ya que salió desde Sevilla.