Monumento al Cura Valera en Huércal-Overa (Almería)
Almería
Un pueblo de Almería se convierte en epicentro de fe con la beatificación de un cura tras un milagro en EE.UU.
El camino a los altares del Cura Valera se selló en junio de 2025 con el reconocimiento por parte del papa León XIV del milagro de Tyquan Hall
El pueblo de Huércal-Overa se prepara para vivir uno de los acontecimientos más relevantes de su historia reciente. Este municipio de la provincia de Almería, limítrofe con la Región de Murcia, acogerá el próximo 7 de febrero a miles de fieles con motivo de la beatificación de Salvador Valera Parra, más conocido como el Cura Valera, insigne huercalense; una cita que lo situará en el mapa del turismo religioso y cultural.
El camino a los altares del Cura Valera (1816-1889) se selló en junio de 2025 con el reconocimiento oficial, por parte del papa León XIV, de un milagro ocurrido en Estados Unidos, donde la intercesión del sacerdote fue clave en la recuperación de un recién nacido.
El milagro ocurrió el 14 de enero de 2007 en el hospital de Rhode Island, en Providence. Allí nació Tyquan Hall sin apenas pulso ni respiración. Su corazón dejaba de latir una hora después. Entonces, el médico Juan Sánchez-Esteban, natural de Huércal-Overa, pide la intercesión de su paisano con una oración: «Cura Valera, he hecho todo lo que ha sido posible, ahora te toca a ti».
Día del Cura Valera en Huércal-Overa
Minutos después, y cuando el doctor iba a comunicar el fallecimiento a los padres de la criatura, la enfermera lo avisa de que el niño estaba respirando, y su corazón, latiendo con normalidad. Tras este difícil episodio, Tyquan debería haber quedado con secuelas. Sin embargo, se recuperó por completo, de ahí la beatificación del sacerdote, que tendrá lugar en su Huércal-Overa natal.
El Ayuntamiento ha diseñado un amplio dispositivo logístico para dar respuesta a la gran afluencia de visitantes que se prevé por este acontecimiento. El acto central se celebrará a las 11:00 horas en el Espacio Municipal de Usos Múltiples, acondicionado para la ocasión como un gran centro de fe y acogida. La apertura de accesos desde primera hora de la mañana y la habilitación de aparcamientos facilitarán la llegada de peregrinos.
La ceremonia estará presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, y contará con la presencia de destacados prelados, entre ellos el obispo de Almería y los de Cartagena y Getafe. Este último, Ginés García Beltrán, es natural de Huércal-Overa.
Rituales y tradiciones
La programación se extenderá durante todo el fin de semana, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de conocer el municipio más allá del acto litúrgico. El sábado 6 se celebrará una misa de vigilia en la parroquia de la Asunción, mientras que el domingo tendrá lugar la misa de acción de gracias y la tradicional Noche de las Lumbres, donde se conmemora el traslado del Santísimo a la parroquia desde su antiguo emplazamiento, en la carretera nacional.
El alcalde de Huércal-Overa, Domingo Fernández, ha subrayado que la implicación del Consistorio va mucho más allá del apoyo institucional: «No estamos solo ante un evento religioso de primer orden, sino ante un acto de justicia histórica con un huercalense ejemplar». No en vano el Ayuntamiento ha trabajado «codo con codo» con la parroquia, el Obispado de Almería y la Asociación Pro Canonización para que «cada detalle esté a la altura de lo que nuestro pueblo merece».
Quienes lleguen estos días descubrirán un municipio con una larga historia, situado en un paisaje de contrastes, entre huertas y cerros semidesérticos. Su privilegiada ubicación lo convirtió desde antiguo en enclave comercial y de paso, algo visible en su patrimonio urbano. La propia parroquia de la Asunción, el Pósito, el Castillo o el Palacete de las Cuatro Torres son paradas obligadas.
Con raíces que se remontan a fenicios, romanos y al periodo de Al-Ándalus, Huércal-Overa ha sabido reinventarse a lo largo de los siglos. Hoy, la beatificación del Cura Valera se convierte en un nuevo capítulo de su historia, una cita que une fe, cultura y turismo y que invita a descubrir un pueblo que, durante unos días, será epicentro espiritual y escaparate del interior almeriense.