(Foto de ARCHIVO) Agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil evacuando a una persona por la crecida del río Guadalete en Jerez.

Cádiz

El angustioso rescate de una persona electrodependiente atrapada por el temporal: «Era imposible entrar»

La falta de suministro supone un riesgo grave para la vida de estos pacientes, pero los agentes que acudieron en auxilio de este vecino de San Martín del Tesorillo se las apañaron para hacerle llegar petacas de combustible

La noche del miércoles al jueves fue extremadamente complicada en algunos puntos de Andalucía a causa del temporal. Por ejemplo, en el Campo de Gibraltar y en casi toda la provincia de Cádiz, como bien saben los habitantes de Grazalema.

También están siendo horas complicadas para los vecinos de San Martín del Tesorillo (2.700 habitantes). La Guardia Civil acudió al rescate de cinco personas de esta localidad, dos de ellas menores de edad, así como de diez perros, que se encontraban en situación de riesgo por las intensas precipitaciones y la acumulación del agua.

Ante el empeoramiento de las condiciones meteorológicas, el instituto armado decidió intervenir de urgencia para garantizar la seguridad de las personas afectadas y de sus animales. A todos ellos se les trasladó a zonas más seguras.

Intervención a la desesperada

Sin embargo, el rescate más complicado fue el de una persona electrodependiente, es decir, alguien cuya salud y cuya vida dependen de un suministro eléctrico constante para alimentar equipos médicos esenciales. Algo harto delicado en pleno temporal.

Así lo explicaba el cabo primero Antonio Francisco Diosdado Cardona, que ha participado en esta intervención en San Martín del Tesorillo: «Tuvimos conocimiento que en este lugar había un señor electrodependiente, es decir, que necesita estar enchufado a una corriente para seguir respirando», cuenta.

«Nos pusimos en marcha desde nuestras barcas para llegar a donde estaba este hombre y llevarlo a un sitio donde se garantizara la luz», explica mediante un audio que ha remitido el ministerio de Defensa. «Pero era imposible entrar con una embarcación debido a la cantidad de agua y las corrientes». Por eso, hubo que esperar a otra embarcación especializada que llegó «a eso ya de las 4 de la mañana», añade. «Con nuestro equipo de buceo, se le hicieron llegar petacas de combustible». De esta manera se logró la estabilización del rescatado. «Con esas petacas, tiene bastante combustible, ya que las condiciones no aconsejan sacarlo de allí con el helicoptero».

Una situación que se repetirá cuando vaya necesitando más energía para poder seguir enchufando los aparatos que le permiten seguir respirando. «Podemos seguir llevándoselo cuando le haga falta. Cuando las corrientes mejoren, se valorará sacarlo de allí si él desea salir», finaliza.