Calle convertida en río en la localidad gaditana de Grazalema tras el paso de la borrasca Leonardo
Todos los vecinos de Grazalema, evacuados a Ronda ante los riesgos de las intensas lluvias
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, que ha visitado esta tarde la zona, ha explicado que la medida se toma tras la observación de la situación geológica del municipio y «desde la prudencia» para «preservar la vida» de sus habitantes
El pueblo de Grazalema (casi 2.000 habitantes), una de las zonas más afectadas de Andalucía por el temporal y que está sufriendo niveles de lluvia que superan récords históricos, ha sido desalojado y evacuado al completo «de manera preventiva, escalonada y ordenada».
Así lo ha anunciado el presidente de la Junta, Juanma Moreno, ante los efectos del fuerte temporal que afecta la zona. Los 1.200 grazalemeños que aún quedaban allí serán evacuados a Ronda (Málaga). La alcaldesa rondeña, Mari Paz Fernández, ha informado de que los recibirán «con los brazos abiertos» ante «la difícil situación a la que se están enfrentando». Serán alojados a lo largo de la tarde en pabellón de El Fuerte y trasladados en autobuses y otros vehículos dispuestos para aquellos que no dispongan de coche propio.
La UME interviene en Grazalema (Cádiz) ante la anegación de calles y viviendas
El presidente andaluz ha explicado que se trata de una medida que se toma «ante la posibilidad de que hubiera algunos deslizamientos de tierra por la gran cantidad de agua acumulada». Además, un acuífero «absolutamente colmado» aumentaba la posibilidad de provocar destrozos en calles y casas de la localidad.
Moreno ha dicho que la evacuación se toma en base a criterios técnicos, un proceso que se llevará a cabo «con mucha serenidad», por lo que ha apelado a la tranquilidad de los vecinos, para afrontar un proceso inédito que se llevará a cabo con la luz del día «para contar con todos los medios y recursos disponibles».
Agua por los enchufes
La localidad gaditana había sido noticia previamente por haber recogido, en tan solo doce horas, la misma cantidad de lluvia que Madrid en todo un año.
Así, el pueblo serrano, el más lluvioso de España, recibía 390 litros de lluvia en 24 horas, y 200 de ellos, en las últimas 12. Las calles se han convertido, sin solución de continuidad, en ríos. Y el agua salía hasta por los enchufes, pese al esfuerzo de vecinos, militares de la UME (Unidad Militar de Emergencias) y bomberos por achicar agua.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, visita las zonas más afectadas por la borrasca Lorenzo en Jerez
Grazalema quedaba así completamente inundada, ya que el subsuelo no puede tragar más. «La tierra no soporta ya más agua», explicaba su alcalde, Carlos Javier García.
Por eso han sido comunes las escenas y las imágenes del agua corriendo con fuerza por las calles, mientras que sus habitantes luchaban contra los elementos para salvar sus viviendas. Algunos de ellos declaraban a Canal Sur que esta situación les recuerda al año 1964. En aquel entonces, las canalizaciones arcaicas no pudieron soportar la fuerza de las precipitaciones.
Ante esta situación, la UME se desplazó hasta el municipio gaditano para participar en las tareas de achique de agua en casas y calles. A su vez, los efectivos del Plan Infoca, compuesto por bomberos forestales ‘armados’ de autobombas, han intentado sacar agua de las viviendas. Durante la madrugada se incorporaron efectivos del II Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM) de Morón de la Frontera (Sevilla), así como de la Agencia Andaluza de Emergencias, dependiente de la Junta.
Ahora, y pese a ello, todos los habitantes se han visto obligados a salir de su pueblo. «Dejan atrás sus vidas, sus casas... », ha destacado la primera edil de Ronda, tras incidir en la «empatía y solidaridad» en estos momentos. Con ellos, son ya 5.000 personas las evacuadas en toda Andalucía por los efectos de la borrasca Leonardo. Moreno ha añadido que todas las administraciones están trabajando con el único objetivo de «minimizar la posibilidad de pérdida de vidas humanas» y en la medida de lo posible, de los bienes de los vecinos, como son sus propias casas.