En el ámbito de la criminalidad convencional, que suma 327.371 delitos, destaca el aumento de los secuestrosEFE/ David Arjona

El mapa de la criminalidad en Andalucía: estos fueron los municipios más inseguros en 2025

Los delitos convencionales se mantienen estables en la comunidad andaluza respecto a 2024, pero destaca el aumento de los secuestros y de los homicidios y asesinatos consumados

Andalucía cerró 2025 con un descenso de un 0,1 % en la criminalidad convencional, que se traduce en 411 delitos menos que en el mismo periodo del año pasado, mientras que, por el contrario, los ciberdelitos han aumentado un 9,5 %, según los datos correspondientes al pasado año de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior.

En el ámbito de la criminalidad convencional, que suma 327.371 delitos, destaca el aumento de los secuestros, que han subido un 46,4 %, pasando de 28 durante 2024 a 41 el pasado año; así como los delitos relacionados con homicidios dolosos y asesinatos consumados y en grado de tentativa, con una subida del 18,3 % y el 12,7 %, respectivamente.

En cuanto a los ciberdelitos, aquellos cometidos a través de las tecnologías por lo que delincuentes y víctimas no están sujetos a la misma localización, éstos aumentaron un 9,5 %, pasando de 81.526 a 89.298, donde las estafas informáticas aglutinan el mayor número, con 77.304.

Provincias donde sube la criminalidad

La provincia de Córdoba es donde más aumentó la criminalidad convencional. Así, la capital cordobesa pasó de 12.988 delitos en 2024 a 14.844 en el pasado año, lo que significa una variación de +14,3 %, manteniéndose los homicidios y asesinatos, así como los mismos en grado de tentativa, pero aumentando las agresiones sexuales con penetración, los robos con violencia y el tráfico de drogas.

Tras la capital, el municipio de la provincia que más delitos de criminalidad convencional registró fue el de Lucena, que pasó de 1.980 en 2024 a 1.923 en 2025, lo que significa -2,9% en la variación entre un año y otro.

La siguiente provincia donde más crecieron los delitos fue la de Almería, que pasó de 28.193 en 2024 a 29.221 en 2025, es decir, un +3,6 %. Por municipios, la capital registró el año pasado 7.816 delitos, lo que significa -1,2 % en la variación, reduciéndose los homicidios y asesinatos consumados, pero aumentando los delitos contra la libertad sexual. Dentro de la provincia, Roquetas ha experimentado un aumento del +6,7 %, pasando de 5.393 delitos a 5.756 el año pasado, creciendo especialmente los homicidios dolosos y asesinatos en grado de tentativa así como las sustracciones de vehículos. El Ejido pasó de 3.590 delitos a 3.651, una variación de +1,7 %. La localidad ejidense registró en 2005 cuatro homicidios y asesinatos consumados, cuando en 2024 no hubo ninguno, lo que se traduce en un crecimiento de 100 %. Los homicidios y asesinatos en grado de tentativa pasaron de 2 en 2024 a 6, lo que marca un aumento del +200 %.

La tercera provincia andaluza donde más creció la criminalidad fue la de Jaén, con un +2,5 %, es decir, de 15.383 en 2024 a 15.768 en 2025. La capital jiennense experimentó un aumento del 1,1 %, pasando de 3.494 a 3.535. Tras ella, el municipio que más delitos registró en número fue el de Linares, donde crecieron un 6 %, al pasar de 1.451 a 1.538.

Por último, Málaga fue la otra provincia andaluza donde también aumentaron, con una variación del +1 %, y creciendo espectacularmente en ella los secuestros, al pasarse de 8 en 2024 a 17 en 2025, un 112,5 % más. Si bien la capital experimentó un 1,4 % de delitos más, lo que la llevó a pasar de 30.740 en 2024 a 31.171 en 2025, la localidad de Alhaurín de la Torre aumentó en este apartado un 16,5 %, es decir, de 959 en 2024 hasta los 1.117 en 2025. Los delitos de lesiones y riña tumultuaria (+40 %), así como las sustracciones de vehículos (+30,8 %) y otros delitos contra la libertad social (sin incluir agresiones con penetración), con un +62,5 %, encabezan la clasificación por tipologías.

Provincias donde bajan los delitos

En el lado contrario, la criminalidad bajó en la provincia de Sevilla un 3,5 %, pasando de 81.033 a 78.231, pero creciendo peligrosamente en el apartado de homicidios dolosos y asesinatos consumados, puesto que pasaron de 12 en 2024 a 25 en 2025, un 108,3 % más.

La capital vio descender los delitos en un -4,3 %, pasando de 41.693 a 39.911, pero creciendo un 27 % en las sustracciones de vehículos. Tras la urbe hispalense, La Rinconada sufrió un aumento del 26,5 %, pasando de 1.151 delitos a 1.456 durante el año pasado, aunque con la buena noticia de un considerable descenso del tráfico de drogas (-42,9 %). Alcalá de Guadaíra sufrió un aumento del 6,8 % de los delitos, es decir, se pasó de 2.948 a los 3.147 del año pasado, con una exponencial subida de las agresiones sexuales con penetración, que pasaron de 6 a 15 (+150 %).

En la provincia de Huelva, la criminalidad también descendió en un 2,5 %, de 19.612 a 19.114, pero aumentando peligrosamente los homicidios y asesinatos consumados, que subieron de 2 en 2024 a 8 en 2025, un 300 % más. Si bien la criminalidad se mantuvo estable en la capital (-0,8 %), la misma se redujo significativamente en Almonte (-18,8 %), Cartaya (-10,1 %), o Isla Cristina (-7,6 %). En Lepe, los secuestros pasaron de 0 a 3; mientras que en Moguer aumentaron los delitos contra la libertad sexual sin penetración al pasar de 3 a 8.

Cádiz también redujo su criminalidad en un 1,9 %, pero esta aumentó de manera significativa en Barbate, que pasó de 996 delitos a 1.233, lo que supone una variación positiva del 23,8 %. También creció en Puerto Real, en concreto, un 17, 9 %, lo que se traduce en 1.115 delitos en 2025 por los 946 de 2024. La última provincia fue Granada, donde los delitos se redujeron un 1,7 %. Los secuestros sin embargo se dispararon, porque aumentaron un 300 % al pasar de solo 1 en 2024 a 4. Los delitos crecieron en Loja, que experimentó un 23,4 % más, debido en gran parte a un aumento de los homicidios y asesinatos en grado de tentativa, con un +350 %. Pero Baza (-13,4 %) y Atarfe (-22 %) lograron reducir significativamente sus índices criminales.