Mapa del seseo y del ceceo en AndalucíaUniversidad de Granada (UGR)

Granada

El nuevo mapa lingüístico de Andalucía: el ceceo retrocede y el seseo gana terreno entre los acentos

Un investigador de la Universidad de Granada ha recopilado medio millón de audios para compararlos y analizarlos

Andalucía cuenta con una gran riqueza dialectal y una enorme variedad de acentos. Un proyecto del Departamento de Lengua Española de la Universidad de Granada (UGR) ha decidido ponerlo de manifiesto mostrando cómo el ceceo es cada vez menos común en esta comunidad, mientras que el seseo se mantiene más estable.

Esta es una de las conclusiones preliminares del Atlas Lingüístico Interactivo de los Acentos de Andalucía, un proyecto que se está llevando a cabo entre enero de 2023 y diciembre de 2026 en el Departamento de Lengua Española de la UGR. El investigador Alfredo Herrero de Haro es su autor principal y el objetivo es describir cómo varían los acentos de Andalucía en más de 500 puntos de su geografía.

Los resultados de este proyecto se compararán con los del Atlas Lingüístico y Etnográfico de Andalucía, desarrollado también en la UGR y publicado en 1973 con datos recogidos entre 1953 y 1958.

Entrevistas a más de 4.400 personas

Mediante una mezcla de encuestas en línea y entrevistas en persona, se han obtenido 493.433 audios de 4.469 personas, de los cuales se han seleccionado 138.171 audios de 1.163 personas pertenecientes a 571 ubicaciones. Los datos elegidos se han procesado usando distintas herramientas informáticas de análisis acústico y ya se han terminado 80 de los mapas que conformarán el atlas.

El mapa más difícil, y el más esperado, es el que ilustra la distribución del ceceo, seseo y distinción S/Z en Andalucía. «El estigma hace que muchos hablantes de zonas no distinguidoras sientan presión por modificar su forma de hablar durante las entrevistas, bien de manera consciente o inconsciente», ha explicado el investigador.

Así, algunos hablantes ceceantes terminan seseando o distinguiendo «S» y «Z», y algunos hablantes seseantes diferencian entre «S» y «Z» durante la recogida de datos, a pesar de no hacerlo en su habla espontánea. La distribución general del ceceo, seseo y distinción S/Z no ha cambiado enormemente entre la década de los años 50 del pasado siglo y la de 2020 en adelante, pero sí se localizan algunas diferencias.

La distinción S/Z se ha extendido, especialmente en el norte de Huelva y de Córdoba. Además, algunos puntos tradicionalmente ceceantes en la costa de Málaga, Granada y Almería han pasado a distinguir entre «S» y «Z». Otras áreas ceceantes en Jaén, Granada y Almería parecen haber desaparecido, y la única zona «no distinguidora» en Almería es ahora el lugar ceceante del suroeste almeriense.

El seseo, por su parte, se mantiene relativamente bien, aunque los datos indican que se ha reducido en el norte de Jaén, a pesar de que algunas islas de puntos seseantes siguen sobreviviendo en esta provincia. El seseo parece haberse extendido igualmente a algunos puntos ceceantes en las provincias de Málaga y Sevilla, aunque los datos de estos lugares se están revisando debido al proceso de enmascaramiento de rasgos fonéticos.

Pronunciar «A» ante la «S» o «L»

Otro fenómeno lingüístico consiste en pronunciar «A» ante consonante apocopada («S» o «L») como una «E» abierta. Este efecto se conoce comúnmente como 'La Andalucía de la «E»', a pesar de que también se da fuera de esta comunidad autónoma, por ejemplo, en Murcia.

Dicho fenómeno se encuentra hoy en los límites entre las provincias de Córdoba, Sevilla y Málaga, aunque no con tanta vitalidad como en el pasado. Sin embargo, el nuevo atlas de la UGR lo ha encontrado en 31 puntos de Andalucía. La mayor concentración de áreas en las que se identifica está en el centro-norte de la provincia de Granada.

Sin embargo, en Andalucía oriental, esa omisión de consonantes al final de sílaba viene acompañada de una abertura vocálica. Un hablante de Jaén, Granada o Almería, cuando diga «los», omitirá esa «S» final y pronunciará una «O» distinta a la de la palabra «lo». Algo igual pasa con las otras vocales, por lo que la «A» de «las» es distinta a la de «la», y la «E» de «ves» es distinta a la de «ve». Algunos autores dicen que este fenómeno también se da en «I» y «U», aunque esto todavía se debate.

Por último, si comparamos el mapa actual con el creado con datos de los 50, se detecta que el uso de «vosotros» se está extendiendo en zonas en las que tradicionalmente se usaba «ustedes».