Susana Díaz y María Jesús Montero, en el Senado
Una Montero a la desesperada recuperará a Manuel Chaves y Susana Díaz para tratar de evitar el descalabro
La candidata del PSOE-A recuperará a la vieja guardia de su partido, aquellos que ganaban elecciones en Andalucía, para movilizar al electorado y amortiguar el golpe
María Jesús Montero tocará a rebato en la próxima campaña andaluza para evitar, al menos, el descalabro al que le condenan a día de hoy las encuesta. Por ello, desde el PSOE-A se ha decidido dejar aparcadas las rencillas pasadas y recuperar a sus máximos referentes, incluida la vieja guardia del partido.
Los sondeos que se han publicado hasta ahora hablan de que Montero tocará fondo en los comicios que se celebrarán el próximo mes de junio, empeorando incluso los cosechados en las elecciones de 2022 por Juan Espadas.
Según el diario El Mundo, la federación andaluza ha decidido recuperar para la causa a los expresidentes de la Junta Susana Díaz y Manuel Chaves, cuyo legado a reivindicado la propia Montero en los últimos días pese a estar pendiente de la sentencia por el caso ERE.
En el seno del PSOE-A son conscientes de que Vox incluso amenaza su segunda plaza –los de Santiago Abascal podrían superar a los socialistas hasta en cuatro de las ocho provincias andaluzas–y piensan en todas las opciones para movilizar su electorado al máximo.
Movilizar a sus votantes
Desde Ferraz se ha impuesto la tesis de Pedro Sánchez de que los descalabros en Extremadura y Aragón se produjeron por la abstención de sus votantes, y como tal, trabajan para revertirla en Andalucía. El presidente está convencido que al PSOE le cuesta tradicionalmente movilizar a sus bases en las autonómicas.
Ahí entran en liza dos de las figuras más históricas del socialismo andaluz que, por otra parte, rememoran a los días más felices del PSOE-A, cuando gobernaban en la Junta legislatura tras legislatura.
La aparición de Susana Díaz se lee en la confirmación de pasar página tras la guerra interna entre la expresidenta y Pedro Sánchez, cuyo tentáculo andaluz, Juan Espadas, se encargó de ejecutar, arrinconando más que nunca a la socialista tras vencerla en unas primarias sobre las que Ábalos y Santos Cerdán podrían haber movido los hilos necesarios para ello.
Herida cerrada
Díaz, última líder del PSOE en ganar unas elecciones a la Junta, parece dispuesta a pasar página con la llegada de Montero, y se deja querer. «En 2022 no me dejaron participar en la campaña», ha dicho, «porque allí había una herida muy complicada con la dirección».
La presencia de Chaves en campaña, sin embargo, permitirá su rehabilitación política pese a la condena de la Audiencia de Sevilla y del Tribunal Supremo, fallo anulado parcialmente por el Constitucional a la postre. Todo ello en espera del pronunciamiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
«El legado de Chaves es un orgullo para el PSOE», dijo Montero recientemente en Sevilla durante un foro de Europa Press. «Fue la figura que sentó las bases de Andalucía como comunidad autónoma». A ambos se encomienda para salvar los muebles entre cada vez más negros presagios.