Ejercicio de persecución y detención de ‘narcolanchas’ por parte de unidades de la Guardia Civil.

(Foto de ARCHIVO) Ejercicio de persecución y detención de ‘narcolanchas’ por parte de unidades de la Guardia Civil.Ministerio de Defensa

Narcotráfico

La Guardia Civil alerta del avance del narco en la costa andaluza: «Estamos desprotegidos por el Gobierno»

Jucil critica la respuesta del Ministerio del Interior y advierte de que los agentes trabajan con falta de medios frente a organizaciones cada vez más poderosas

El último incidente ocurrido en aguas de Almería, donde una patrullera de la Guardia Civil resultó golpeada por una ola durante una persecución a narcolanchas, ha vuelto a poner sobre la mesa las condiciones en las que los agentes afrontan la lucha contra el narcotráfico en la costa andaluza. Desde la asociación profesional Jucil (Justicia para la Guardia Civil) denuncian que la falta de medios y personal sigue siendo uno de los principales obstáculos para combatir con eficacia a las organizaciones criminales.

Rafael Maldonado, secretario provincial de Jucil en Almería y portavoz de la asociación, advierte de que la situación es especialmente preocupante en el litoral andaluz. «Las condiciones distan mucho de ser adecuadas. Falta bastante personal y también medios materiales», señala en declaraciones a El Debate. A su juicio, los agentes trabajan con recursos muy inferiores a los que emplean las redes del narcotráfico. «Siempre vamos un paso por detrás de los medios que utilizan los narcotraficantes», lamenta.

Embarcaciones antiguas

Una de las principales carencias que denuncia la asociación se encuentra en el ámbito marítimo. Maldonado explica que las embarcaciones disponibles para el servicio marítimo en Almería son insuficientes y, en muchos casos, demasiado antiguas para afrontar persecuciones en condiciones complicadas de mar.

Según detalla, actualmente el servicio marítimo cuenta con cuatro embarcaciones, la mayoría con más de veinte años de antigüedad. Una de ellas quedó inutilizada tras el último incidente, mientras que otra lleva más de un año parada por falta de motor. «Al final se está operando prácticamente con una sola embarcación de tamaño medio, con más de quince años de servicio y con poca potencia para actuar en malas condiciones de mar», explica.

Desde Jucil reclaman embarcaciones capaces de navegar con seguridad y rapidez en situaciones adversas. «Necesitamos barcos que puedan mantener velocidades de entre 35 y 40 nudos incluso con mala mar y que estén diseñados específicamente para este tipo de operaciones», señala el portavoz.

Escasez de personal y vehículos en tierra

Las carencias no se limitan al ámbito marítimo. Maldonado advierte también de la falta de efectivos y de medios en las unidades terrestres encargadas de vigilar la costa. «La Guardia Civil está muy falta de personal en todas las especialidades», afirma.

A ello se suma la escasez de vehículos adecuados para patrullar zonas costeras, especialmente todoterrenos preparados para circular por terrenos complicados, así como material técnico imprescindible para la vigilancia nocturna. «¿Cómo se puede vigilar una costa por la noche sin prismáticos o sin visores nocturnos?», se pregunta.

Críticas al Gobierno

Desde Jucil consideran que ni la Dirección General de la Guardia Civil ni el Ministerio del Interior están respondiendo de forma adecuada al crecimiento del narcotráfico en el litoral andaluz. «Estamos totalmente desprotegidos», asegura Maldonado.

Entre las medidas que reclaman, la asociación pide recuperar Oconsur, una unidad especializada en la lucha contra el narcotráfico que, según recuerdan, fue responsable de numerosas detenciones e incautaciones antes de su desaparición. «Desde que se eliminó, se ha visto el auge de estas bandas por todo el litoral andaluz», sostiene.

Un riesgo creciente para los agentes

La asociación advierte además de que las organizaciones del narcotráfico están aumentando su capacidad y actuando con mayor impunidad. «Las narcolanchas llegan día tras día a la costa andaluza. Algunas se interceptan, pero muchas otras no», afirma Maldonado.

El debate sobre los medios con los que cuentan los agentes se intensificó especialmente tras el asesinato de dos guardias civiles en Barbate en febrero de 2024, cuando una narcolancha embistió la embarcación en la que patrullaban.

El portavoz recuerda que los agentes se enfrentan a riesgos constantes en este tipo de operaciones y lamenta que la Guardia Civil y la Policía Nacional no estén reconocidas como profesiones de riesgo. Como ejemplo, menciona varios episodios recientes, entre ellos el ataque con arma blanca sufrido por un agente en Níjar o el asesinato de dos guardias civiles en Barbate tras ser embestidos por una narcolancha.

«¿Alguien puede explicar por qué con este trabajo no somos considerados profesión de riesgo?», se pregunta Maldonado, quien reclama mayor reconocimiento y recursos para los agentes que combaten el narcotráfico en la costa andaluza.

La presión del narcotráfico preocupa también a los municipios del litoral. El alcalde de Níjar, José Francisco Garrido, ha denunciado recientemente la presencia cada vez más habitual de narcolanchas en la costa almeriense y ha reclamado al Gobierno central más medios para una Guardia Civil que, según ha señalado, trabaja «sin personal ni material suficientes». El regidor ha advertido además de que esta situación no solo afecta a la seguridad, sino que también puede perjudicar al turismo y provocar daños medioambientales en espacios protegidos como el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.
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