El efecto en los invernaderos tras el temporal. Solo una hectárea de invernadero en Almería puede superar los 200.000€
Almería
El campo almeriense se ahoga tras el temporal: «Hemos tenido que arrancar cultivos enteros»
Agricultores alertan de cientos de hectáreas de invernaderos dañadas, cultivos perdidos y una situación límite mientras el sector reclama ayudas urgentes
Los agricultores del Poniente Almeriense llevan semanas intentando recuperar sus explotaciones tras los temporales de lluvia y viento que han golpeado a varias comarcas agrícolas de la provincia. Los daños se han dejado sentir con especial intensidad en zonas como El Ejido, Roquetas de Mar o La Mojonera, aunque también se han registrado incidencias en otros puntos del mapa agrícola almeriense.
La presidenta de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) en Almería, Dori Blanque, explica en declaraciones a El Debate que muchas fincas siguen todavía en fase de reparación, con situaciones muy diferentes según el tipo de daño sufrido. «Ahora mismo los agricultores están intentando recuperar las fincas. Muchas ya han podido reparar el plástico o el tejido, pero otras han tardado más porque han tenido daños en la estructura del invernadero».
Desde la Junta de Andalucía, el delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Almería, Antonio Mena, señala también a El Debate que en torno a 200 hectáreas de invernaderos se han visto afectadas por el viento en la provincia, de las cuales unas 50 presentan daños graves. A ello suma además otro golpe reciente al campo almeriense. «También es importante destacar las aproximadamente 2000 hectáreas que se vieron afectadas por el granizo de final de año en la zona del Levante, cultivos al aire libre (lechugas, cítricos...)».
Los efectos del temporal han ido mucho más allá de los plásticos arrancados o de los daños visibles en las cubiertas. Según Asaja, el problema se ha trasladado también al interior de los invernaderos, donde el exceso de humedad y las inundaciones han terminado afectando de lleno a los cultivos. «Por una parte están los daños en plástico, tejido y lo que es la estructura del invernadero» y también «los daños en cultivo por inundaciones o por el exceso de humedad».
Ese exceso de humedad ha provocado la aparición de enfermedades en numerosas plantaciones. «Han aparecido enfermedades como el mildiu o la botrytis, derivadas del exceso de humedad».
La situación ha obligado en algunos casos a arrancar completamente cultivos que no han logrado recuperarse. El impacto ha sido especialmente notable en determinados productos hortícolas y en plantaciones de primavera recién iniciadas. «En tomate, pimiento o berenjena ha afectado mucho, dependiendo del estado del cultivo».
Uno de los casos más llamativos ha sido el de la sandía en varias fincas del Poniente. «Las sandías estaban recién trasplantadas y muchas fincas se inundaron, por lo que se ha tenido que levantar el cultivo y volver a plantarlo».
La presidenta de Asaja sitúa la comarca del Poniente como una de las más castigadas por los últimos temporales. «Sobre todo la zona del Poniente, El Ejido, Roquetas o La Mojonera ha sido una de las más afectadas».
Aun así, desde la Junta rebajan el alcance global de la afectación en comparación con otras provincias andaluzas. «La afectación es mucho menor que en otras provincias donde los daños han sido muy cuantiosos».
Un impacto económico sin cerrar
El alcance económico de los daños todavía no puede cuantificarse con precisión. Mientras que la parte estructural permite una valoración más rápida, las consecuencias sobre la producción dependerán del desarrollo final de la campaña. «Habrá que esperar al final de campaña para ver el impacto económico real que ha tenido».
Asaja advierte de que los agricultores no solo afrontan pérdidas por menor producción, sino también un sobrecoste derivado de los tratamientos necesarios para intentar frenar las enfermedades causadas por la humedad. «Ha habido mermas en producción y también un exceso de gasto para intentar controlar las enfermedades derivadas de la humedad».
La situación, además, no afecta por igual a todos los productores. La capacidad de recuperación depende del estado económico previo de cada explotación y del momento en que el temporal sorprendió a cada cultivo. «Hay agricultores que están más saneados económicamente y pueden afrontarlo mejor, pero otros tienen muchas más dificultades».
Las pérdidas más severas se concentran en aquellas explotaciones que ya habían arrancado la campaña de primavera y han tenido que empezar de nuevo. «Hay agricultores que habían plantado y habían recogido ya algunos kilos, pero han perdido toda la cosecha de primavera».
A las dificultades provocadas por el temporal se suma además el contexto internacional. El sector agrícola lleva tiempo alertando de que los conflictos bélicos están encareciendo insumos básicos como fertilizantes o combustible, lo que incrementa los costes de producción y reduce el margen de muchas explotaciones.
Ayudas anunciadas y críticas al seguro
En el terreno institucional, Asaja sostiene que, por ahora, los agricultores no han recibido respaldo económico directo. En cualquier caso, la organización agraria considera insuficientes las ayudas anunciadas por el Gobierno central, que se moverían entre los 5.000 y los 25.000 euros.
Por su parte, la Junta asegura que pondrá en marcha en los próximos días una línea específica de apoyo dirigida a los productores más afectados. «La Junta va a estar al lado de los agricultores y ganaderos, como siempre lo ha estado, sobretodo en los momentos de más dificultad. En las próximos días se publicará una ayuda para los afectados, dirigida a aquellos que peor los están pasando, no un café para todos sin valorar adecuadamente la situación generada».
Antonio Mena también critica que algunas comarcas y sectores hayan quedado fuera de las ayudas estatales. «No entendemos porque el Gobierno de España ha dejado fuera de las ayudas a los agricultores comarcas como Los Vélez o el Alto Almanzora, o a los pescadores que también han sufrido los efectos de temporal».
Desde Asaja, además, se reclama una revisión profunda del sistema de seguros agrarios, al considerar que no responde a la realidad de los daños sufridos en el campo. «El seguro agrario no responde a las necesidades que tiene el agricultor».
La organización insiste en que muchas de las enfermedades y pérdidas derivadas de episodios prolongados de humedad no están cubiertas por las pólizas actuales y piden inversión en seguros agrarios. «Por ejemplo, una lluvia persistente provoca enfermedades derivadas de la humedad que el seguro no cubre».
A la espera de que se concreten las ayudas prometidas, el sector pide financiación, apoyo directo y una reforma del seguro para evitar que el coste de estos temporales recaiga casi por completo sobre los agricultores.