Vista del campo municipal Antonio García González, instalación que acoge habitualmente encuentros de fútbol baseCD UD Íllora

Granada

Una pelea en un partido juvenil de un pueblo de Granada deja tres heridos, uno con la mandíbula rota

El enfrentamiento entre el UD Íllora y el Puerto de Motril CF se saldó con dos jugadores lesionados y el padre de uno de ellos herido en el campo municipal

Un partido de categoría juvenil disputado el pasado domingo en Íllora acabó con al menos tres heridos tras un altercado en el campo municipal Antonio García González. Entre los afectados se encuentran dos jugadores, uno de ellos con una fractura de mandíbula que requirió intervención quirúrgica, y el padre de otro futbolista.

Un altercado con varios implicados

El incidente tuvo lugar durante el encuentro entre el Unión Deportiva Íllora y el Puerto de Motril Club de Fútbol, en el Poniente de Granada. Según fuentes de la Policía Local y la Guardia Civil, la pelea implicó a varios participantes y se saldó con tres personas heridas.

Uno de los jugadores tuvo que ser operado por la gravedad de las lesiones, mientras que otro futbolista y un familiar también precisaron atención médica.

Los agentes han identificado a la mayoría de los implicados en los hechos, que están siendo investigados, sin que por el momento se hayan producido detenciones, según adelantó el diario Ideal.

Los hechos han generado preocupación en el entorno del fútbol base, donde este tipo de incidentes resulta especialmente sensible al tratarse de categorías formativas. Este tipo de competiciones, centradas en jóvenes jugadores, suelen estar vinculadas a valores como el respeto, la convivencia y el juego limpio, por lo que sucesos como el ocurrido en Íllora ponen el foco en la necesidad de reforzar la responsabilidad de todos los actores implicados en el ámbito deportivo.

Rechazo institucional

Tras lo ocurrido, el Ayuntamiento de Íllora ha condenado los hechos y ha reiterado su rechazo a cualquier comportamiento violento en el deporte, especialmente en categorías formativas.

El consistorio ha subrayado que el fútbol base debe ser un espacio de convivencia y respeto, en el que participen de forma responsable jugadores, clubes, familias y aficionados.

Asimismo, ha trasladado su apoyo a los heridos y ha hecho un llamamiento para evitar que se repitan episodios similares, insistiendo en la necesidad de preservar los valores educativos y deportivos en este tipo de competiciones.

Como consecuencia de lo ocurrido, las autoridades mantienen abiertas las diligencias para esclarecer el origen del altercado y determinar las posibles responsabilidades de los implicados. En este tipo de situaciones, los hechos pueden derivar en sanciones deportivas, así como en posibles responsabilidades legales en función de la gravedad de las lesiones y del desarrollo de los acontecimientos durante el encuentro.