La candidata del PSOE-A a la Presidencia de la Junta, María Jesús Montero, junto a la exsenadora socialista Micaela Navarro
17-M
Montero se rodea de la vieja guardia del PSOE andaluz para cargar contra Moreno: «Es educado, no moderado»
La candidata socialista acusa al presidente de la Junta de dedicarse a «hacerse muchas fotos e ir de fiesta en fiesta» y de gobernar de cara a la galería
La exvicepresidenta primera del Gobierno y secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, ha escenificado este martes su puesta de largo como candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía. Lo ha hecho en Sevilla, en el hotel Alfonso XIII, a escasos metros del Palacio de San Telmo, y arropada por figuras como el expresidente Manuel Chaves, la exconsejera Carmen Hermosín o la exsenadora Micaela Navarro.
La presencia de Chaves y compañía ha evidenciado la intención de Montero de contar con la vieja guardia del partido en su campaña, empezando por este acto, que forma parte de un ciclo de desayunos informativos de Nueva Economía Fórum con motivo de las próximas elecciones andaluzas. La presentación ha corrido a cargo de la exeurodiputada Carmen Romero, quien ha reconocido que al PSOE le hace falta «un millón de votos más» para recuperar el Gobierno autonómico.
Durante su intervención, Montero ha asegurado que cuenta con el «diagnóstico correcto» de la situación de Andalucía tras dos legislaturas de Moreno al frente de la Junta de Andalucía. Como médica de formación, la candidata socialista ha trasladado esa metáfora al terreno político, sosteniendo que las políticas del PP han debilitado los servicios públicos.
El eje central de su discurso ha sido un ataque directo al presidente andaluz. Montero ha acusado a Moreno de plantear una campaña electoral «sin pulso, hipotensa y en la que no se hable de lo que de verdad importa a los andaluces». A su juicio, el dirigente popular basa su estrategia en la imagen y no en el contenido, reprochándole que se dedique a «hacerse muchas fotos e ir de fiesta en fiesta».
La candidata socialista también ha cuestionado el perfil moderado que proyecta el presidente de la Junta. «Moreno Bonilla es una persona educada, pero no es un político moderado», ha afirmado, añadiendo que esa imagen «nada tiene que ver con la política que se practica ni con la realidad de Andalucía».
Montero ha ido más allá al acusar al líder del PP andaluz de «indolencia» y de gobernar de cara a la galería. Además, ha sostenido que Andalucía ha crecido «a remolque» y ha perdido «peso político» en el debate territorial, llegando a acusarlo de «traicionar el espíritu del 28-F». En este punto ha citado expresamente a Manuel Chaves, presente en el acto como símbolo del pasado socialista.
Sanidad pública
La sanidad pública ha ocupado también buena parte de su intervención. Montero ha denunciado lo que considera un proceso de deterioro basado en «el manual del neoliberalismo», que comenzaría con el debilitamiento del sistema público para generar desapego ciudadano. Según su tesis, ese proceso continúa con el crecimiento del aseguramiento privado y la transferencia de recursos mediante desgravaciones fiscales y conciertos.
En una tercera fase se introduce el discurso de la libertad de elección para justificar la privatización. «Ese es el titular que intentan colarnos por la puerta de atrás», ha advertido la candidata socialista, quien también ha criticado la posibilidad de copagos sanitarios, señalando su impacto negativo en la equidad y defendiendo que ninguna póliza privada puede igualar la cartera de servicios de la sanidad pública.
Frente a este modelo, Montero ha prometido reforzar el sistema sanitario si alcanza la Presidencia de la Junta. Se ha comprometido a «defender la sanidad pública mejorando su gestión, dotándola de profesionales, reduciendo las listas de espera, escuchando a los pacientes». También ha abogado por limitar la concertación público-privada –esa que impulsó como consejera– para que el sector privado tenga un papel complementario y no sustitutivo.
La dirigente socialista ha incidido en la necesidad de invertir en tecnología y personal sanitario y ha señalado que ya hace años se advertía de la falta de médicos y ha defendido aumentar las plazas de Medicina en las universidades públicas andaluzas. «No tiene lógica que haya alumnos que se queden sin estudiar una carrera vocacional», ha afirmado.
Montero también ha mostrado su apoyo a las mujeres afectadas por los fallos en el cribado del cáncer de mama, criticando que «la Junta de Andalucía ni siquiera responde» a las reclamaciones de la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama), cuya presidenta, Ángela Claverol, ha estado presente en el evento, así como anteriormente en otros actos del PSOE.
La candidata socialista ha concluido afirmando que en las próximas elecciones autonómicas, previstas para el 17 de mayo, los andaluces deberán elegir entre un modelo que deteriora los servicios públicos o uno que los blinda y garantiza su calidad. Con el respaldo de la vieja guardia del partido, Montero ha iniciado así una campaña en la que buscará confrontar directamente con Moreno y recuperar la confianza del electorado.