El presidente del PP, Albero Nuñez Feijóo, junto al presidente de la Junta, Juanma Moreno, en la clausura del XVII Congreso del PP-A
17-M
Moreno deja fuera de su campaña electoral a Aznar y Rajoy y solo recurrirá a Feijóo
El PP-A diseña una campaña en clave andaluza y con una presencia mínima de figuras nacionales
El Partido Popular de Andalucía ha diseñado una campaña basada en la marca Juanma Moreno, en clave andaluza y con una presencia mínima de figuras nacionales. El presidente de la Junta y candidato a la reelección busca alejarse de elementos externos que puedan alejar el foco de su gestión, que considera positiva, de cara a las elecciones autonómicas del próximo 17 de mayo.
La decisión implica dejar fuera de la campaña a los expresidentes del Gobierno José María Aznar y Mariano Rajoy. Ambos no encajan en el enfoque diseñado por el equipo de Moreno, que pretende evitar cualquier asociación que reactive debates nacionales o polémicas pasadas en el electorado andaluz.
El planteamiento no es nuevo, sino una reedición del modelo aplicado en la campaña de las elecciones de 2022. Entonces, Moreno ya priorizó actos centrados en Andalucía y redujo al mínimo la participación de dirigentes de fuera de la comunidad. La fórmula, que le permitió alcanzar la mayoría absoluta, se considera ahora el camino más seguro para intentar revalidar ese resultado.
En este contexto, la única figura nacional que tendrá un papel relevante será Alberto Núñez Feijóo. Su presencia se percibe como compatible con el perfil moderado que proyecta Moreno. Aun así, su participación será medida y enfocada principalmente en reforzar la petición de voto, evitando eclipsar el protagonismo del candidato andaluz.
El peso de la campaña recaerá, por tanto, en la marca personal de Juanma Moreno. En el entorno del presidente destacan que este nombre conecta con una imagen de cercanía y credibilidad entre los votantes. La estrategia pasa por reforzar esa identificación directa con la ciudadanía, destacando su estilo de gestión y su capacidad de empatía como principales activos electorales.
Además, Moreno ha mantenido una posición coherente con esta línea en otros territorios. No ha participado en las recientes campañas electorales de Extremadura, Aragón y Castilla y León. Su argumento ha sido evitar interferencias, una lógica que ahora aplica también en sentido inverso al rechazar apoyos externos que puedan alterar su narrativa política.
El diseño de la campaña responde también a un escenario más competido de lo que reflejan algunos sondeos. Aunque el PP parte de la mayoría absoluta lograda en 2022, en el partido reconocen que el margen es estrecho y que pequeñas variaciones en el voto pueden tener consecuencias decisivas en el reparto de escaños.
Las estimaciones internas apuntan a que una diferencia de apenas 15.000 votos podría determinar si se mantienen los 57 escaños actuales o se pierde la mayoría absoluta, fijada en 55. Este contexto ha llevado al equipo de Moreno a cuidar cada detalle, evitando cualquier elemento que pueda generar rechazo o movilizar a votantes contrarios durate la campaña de las elecciones del próximo 17 de mayo.