El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en la inauguración de la primera fase de integración Puerto-Ciudad de Almería
Elecciones Andalucía 2026
Qué provincias deciden las elecciones en Andalucía
El próximo 17 de mayo, los andaluces podrán acudir a las urnas para ejercer su derecho al voto y elegir a los nuevos miembros del Parlamento autonómico
El pasado 23 de marzo, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, anunció la convocatoria de elecciones autonómicas para el próximo 17 de mayo, un poco antes de lo esperado para, según explicó el líder popular, promover la participación. Así, cuatro años después, los andaluces volverán a las urnas para ejercer su derecho al voto y elegir a los nuevos miembros del Parlamento autonómico.
Más de seis millones de ciudadanos podrán ejercer su derecho al voto pero, aunque en la teoría todos los votos valen lo mismo, en la práctica, hay territorios en los que son necesarios menos apoyos para conseguir un escaño. Y todo se debe a la ley D'Hont, el método de reparto de escaños que se aplica en nuestro país.
La ley D'Hont en Andalucía
La ley D'Hont se utiliza para repartir escaños entre las candidaturas de forma proporcional al número de votos obtenidos. Solo participan en el reparto aquellas candidaturas que superen el 3 % de los votos válidos en cada circunscripción. Y las que no alcancen este número quedan automáticamente fuera.
Tras este filtro, los partidos se ordenan según el número de votos obtenidos y, a partir de ahí, sus cifras se van dividiendo entre 1, 2, 3 y 4, así tantas veces como escaños haya en juego en cada provincia. Se seleccionan seguidamente los valores más altos hasta completar el número total de representantes a elegir. Cada vez que aparece un resultado asociado a un partido, este suma un escaño. Por tanto, las candidaturas más votadas suelen ser las más beneficiadas aunque en algunos casos, un partido puede reunir más votos en total y quedarse con menos escaños que otro debido al sistema de cálculo.
En el caso de Andalucía, se eligen un total de 109 diputados, que se reparten de forma proporcional entre las ocho provincias. Cada una recibe ocho escaños y los 45 restantes se asignan en función del número de habitantes. Finalmente el reparto queda de la siguiente manera:
- Sevilla: 18
- Málaga: 17
- Cádiz: 15
- Granada: 13
- Almería: 12
- Córdoba: 12
- Huelva: 11
- Jaén: 11
Provincias donde el voto vale más
Con este sistema de distribución, en cada circunscripción se aplica la ley D’Hondt, lo que implica que el número de votos necesario para obtener un escaño varía en función del tamaño de la provincia. Así, en aquellas circunscripciones con un mayor número de diputados en juego, la competencia es más intensa y se requieren muchos más votos para lograr representación.
Esta circunstancia explica por qué a menudo se afirma que el voto de un ciudadano en provincias menos pobladas, como Almería o Jaén, puede tener un mayor peso relativo que el de uno en grandes circunscripciones como Málaga o Sevilla. En los territorios con menor población y menos escaños, resulta más sencillo convertir los votos en representación parlamentaria, lo que introduce un cierto desequilibrio en el valor efectivo del voto según el lugar de residencia.