Fragmento del vídeo de Verdemar contra los rellenos de GibraltarVerdemar-Ecologistas en Acción

Gibraltar pone la etiqueta de «extrema derecha» a los ecologistas por un vídeo contra los rellenos

El Gobierno colonial acusa a Verdemar de mentir y llevar a cabo una «campaña constante de odio descarado» contra el Peñón

El Gobierno colonial de Gibraltar ha entrado al trapo de los ecologistas que habitualmente denuncian, por motivos medioambientales, los rellenos y vertidos que se llevan a cabo en aguas españolas y protegidas. Un vídeo donde se recrean estas prácticas con inteligencia artificial ha sido el detonante de la reacción del Ejecutivo llanito, que ha vinculado este llamamiento de la asociación Verdemar-Ecologistas en Acción a la Unión Europea con una «motivación política de extrema derecha».

La respuesta del Gobierno colonial se ha producido a través de un comunicado titulado 'El Gobierno de Gibraltar no se quedará de brazos cruzados. Verdemar miente. No son ecologistas; solo son detractores de Gibraltar', donde se tacha el vídeo de «vejatorio y perniciosamente engañoso».

Según el Ejecutivo llanito, «el vídeo de Verdemar forma parte de una campaña constante de odio descarado, diseñada para influir emocionalmente en los espectadores en contra de Gibraltar y su gente, mediante una mezcla de imágenes falsas, material de archivo genérico y asociaciones visuales sin fundamento».

El Gobierno colonial de Fabián Picardo cita el uso de unas imágenes de toallitas en una playa «con el fin de culpabilizar de ello a Gibraltar, cuando se ha demostrado científicamente que unas toallitas que aparecieron en la zona Este el año pasado procedían en realidad de un sumidero al norte de la frontera».

En el comunicado se destaca que este vídeo «llega apenas unos días después de que, en Londres, el Grupo Parlamentario Multipartidista sobre Conservación Internacional felicitara en persona al ministro de Medio Ambiente de Gibraltar, el profesor John Cortés, por el historial medioambiental del Gobierno de Gibraltar y, en concreto, por su Plan Medioambiental a 25 Años, que también ha sido aclamado en los círculos medioambientales españoles».

La nota también recoge declaraciones del propio John Cortés: «No permitiré que los falsos ecologistas de Verdemar, con su motivación política de extrema derecha, difamen con fines políticos a Gibraltar y menosprecien el arduo trabajo de las ONG y los funcionarios, así como la tarea de toda mi vida. Los desenmascararé como los mentirosos que son. Los desafiaré por intentar avivar el odio hacia Gibraltar y su gente con sus mentiras. Son unos hipócritas».

Cortés se siente, en cierto modo, traicionado por los ecologistas. «El propio Antonio Muñoz [portavoz de Verdemar-Ecologistas en Acción], que en su día se proclamó mi amigo, ha sido bienvenido en mi despacho en el pasado y me ha dicho cara a cara que ojalá los políticos españoles hicieran tanto por el medio ambiente como yo hago, y en más de una ocasión me ha pedido apoyo para sus campañas»

Por ello se pregunta «qué motivos puede tener Verdemar, aparte de políticos, cuando deberían estar acogiendo con agrado una cooperación más estrecha en la región en materia de medio ambiente tras el Tratado. En cambio, publican un montón de mentiras tratando de denigrar nuestro buen nombre».

«Le reto a él y a cualquier otra persona de su organización a que me diga estas cosas cara a cara. Estaré encantado de dar a Verdemar una lección sobre la verdad, el activismo medioambiental y la gobernanza. Y también sobre la honestidad política. El hecho es que muchos quieren que la cooperación fracase, y lamento ver que eso incluye a algunos supuestos ecologistas que son clara y rotundamente anti-Gibraltar», concluye.

Llamamiento a la UE

El vídeo recrea los efectos de prácticas como los rellenos o los vertidos de residuos al mar por parte de Gibraltar. Verdemar recuerda que son cuestiones que se han quedado al margen de la regulación recogida en el acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre el estatus jurídico de la colonia británica tras el Brexit. El tratado pasa de puntillas por todos estos asuntos, pendientes de resolver en una comisión bilateral de seguimiento.

Los ecologistas critican que se mantengan y consientan estas prácticas, dado su impacto en la Zona de Especial Conservación (ZEC) del Estrecho Oriental, área incluida en la Red Natura 2000, el sistema europeo de protección de espacios naturales de mayor valor ecológico.

Verdemar llevó sus reivindicaciones hasta la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo en septiembre. La Comisión dijo entonces ser «consciente» de que las prácticas de la colonia británica «vulneran el acuerdo de retirada de Reino Unido de la Unión Europea en materia ambiental» y prometió resolverlas en el futuro tratado de Gibraltar. «Sin embargo, lo que se dice en Europa dista mucho de ser lo que finalmente pasa», lamentan los ecologistas.