El hombre y la mujer desalojados del Congreso en la votación de la prórroga de los alquileres son de Jerez
Vivienda
La historia detrás de los dos activistas jerezanos desalojados del Congreso
Ambos viven de alquiler pero no en el municipio gaditano, sino en Madrid, y pertenecen al Sindicato de Inquilinas, organización muy próxima a Sumar y Podemos
Han sido dos de los protagonistas de la votación de la prórroga de los alquileres, que ha sido tumbada en el Congreso. Un hombre y una mujer han sido desalojados del hemiciclo tras pedir a gritos desde la tribuna de invitados que se bajara el precio de los arrendamientos, al tiempo que lanzaban octavillas.
El incidente tenía lugar este miércoles al poco de dar comienzo la sesión plenaria, mientras se debatía una proposición de ley del PP con medidas sobre la vivienda. Mientras estaba en el turno de palabra la diputada popular María Soledad Cruz-Guzmán, una mujer se ha puesto a gritar que había que «bajar el precio de los alquileres».
«No pueden alterar el orden», advertía entonces la presidenta del Congreso, Francina Armengol, quien ha ordenado su desalojo. Antes de abandonar la tribuna, han lanzado pasquines donde se podía leer: «Diputados, el día 28, de qué lado vais a estar, de las vecinas o de los rentistas?».
De Jerez, pero en Madrid
Los desalojados son vecinos de la localidad gaditana de Jerez de la Frontera. Así lo ha asegurado en redes sociales el candidato a la presidencia de la Junta por Adelante Andalucía, José Ignacio García, que añadía que «un fondo buitre les quiere echar de su casa».
Pero aunque García no lo aclara, en realidad ambos viven en Madrid, y no en Andalucía como pudiera desprenderse de su publicación, nada inocente en plena precampaña por las elecciones autonómicas. La mujer es Irene Moreno, que ha asegurado en televisión «que lleva tres años viviendo con su pareja» en un piso de la capital de España. «Nos quedan dos años de contrato, pero en diciembre de 2025 compró el edificio un fondo buitre. Llevan tiempo ofreciéndonos dinero para que nos vayamos y amedrentándonos para que nos larguemos. Hay vecinos pensionistas a los que les ha llegado la orden de desahucio».
«Si te revuelves, van a ir por ti», continuaba en otra entrevista en TVE. «Pero tenemos al Sindicato de Inquilinas detrás y a la Plataforma de la Vivienda de Chamberí», continuaba.
En otra intervención en La Sexta, decía que si al final se tenían que marchar, «volverían a Andalucía, que tampoco está barato, pero seguir aquí va a ser inviable».
Los desalojados de la Cámara Baja pertenecen al Sindicato de Inquilinas, organización muy próxima a Podemos y a Sumar, cuyo control e influencia se han disputado recientemente ambos partidos. No en vano, dicho sindicato es visto desde la izquierda política como el heredero de la PAH (Plataforma Afectados Hipoteca) que en su momento, bajo la portavocía de la que después llegaría a ser alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, sirvió junto al 15-M de trampolín para los de Pablo Iglesias al capitalizar la protesta social.