Manuel Gavira posa para la entrevista frente al sevillano Parque de María Luisa
Entrevista al candidato de Vox a la presidencia de la Junta
Manuel Gavira: «PP y PSOE fingen pelearse, pero se ponen de acuerdo en todo lo que perjudica a los andaluces»
«Si los andaluces quieren prioridad para el acceso a las ayudas sociales y a la vivienda, la única respuesta que tienen es Vox», asegura en esta entrevista para El Debate
manuel Gavira Florentino (Cádiz, 1966) llega a la entrevista tras unos días intensos de precampaña que le han llevado por una gran parte de Andalucía, de Granada a su localidad natal, pasando por Jaén, Vélez-Málaga o Lucena, acompañado por Santiago Abascal.
En la mañana que ha citado a este medio ha participado previamente en un encuentro con la Cadena SER en Sevilla y tras la conversación con nosotros, aprovechará para pasar la tarde en casa y en familia «tras varios días durmiendo fuera». «Iré incluso a cortarme el pelo. Aquí hay buenos peluqueros, pero para estas cosas siempre se recurre a lo ya conocido».
La entrevista se desarrolla, por tanto, en la capital hispalense, junto al céntrico Parque de María Luisa, en una mañana que, contra todo pronóstico, ha salido semilluviosa tras una Feria marcada por el calor y el buen tiempo. El agua que cae realza el verde que ya de por sí luce la vegetación de estos jardines.
El candidato de Vox espera que los acuerdos a los que ha llegado su formación en Extremadura y Aragón para investir presidentes del PP puedan materializarse en Andalucía, en el caso de que Juanma Moreno no consiga la mayoría absoluta y tenga que mirar a su derecha para ser investido. «PP y PSOE fingen pelearse, pero luego se ponen de acuerdo en aquello que perjudica a los andaluces: la inmigración, la corrupción y los ataques al campo», refleja.
–¿Cuántas veces le han llamado fascista?
–Muchísimas veces, sobre todo en los últimos días. Pero vamos a seguir dando la batalla, no nos van a amedrentar.
–¿En algún momento esto le ha influido?
–No, pero lo que más me preocupaba en estos actos donde nos han intentado amedrentar en Cádiz y en Granada son las familias, porque hay niños y mayores, y que escuchan insultos o algo más, porque en alguno incluso nos lanzaron botes de pintura. Es consecuencia de que el ministro de Interior no quiera garantizar la seguridad de los andaluces que vienen a los actos de Vox.
–¿Se puede hablar de democracia plena cuando se intenta impedir el normal desarrollo de un acto político de una fuerza con representación?
–Lo que tratan de evitar es que nuestro mensaje llegue. Pero cuando hay personas que intentan impedírnoslo, eso nos debería hacer pensar sobre el estado de salud de la democracia que tenemos.
Canal Sur le ha dedicado más tiempo a Espinosa de los Monteros que a mí para hacer daño a nuestra formación
–Antes de existir Vox, ¿a qué partido votaba?
–Votaba muy poco. Soy de los andaluces que ha votado en muy contadas ocasiones. He votado al Partido Popular, pero en los últimos años ya no votaba.
–¿Recuerda el día que vio por primera vez a Santiago Abascal?
–Por supuesto, ese día no se me olvida. Fue en El Puerto de Santa María. Yo ya era afiliado. Recuerdo su determinación y sus ideas claras, lo que me llevó a seguir en Vox en esa travesía en el desierto de 2014 a 2018.
–¿De joven alguna vez se imaginó que encabezaría la candidatura del tercer partido andaluz en representación parlamentaria?
–No, no me imaginaba liderando el partido a nivel de Andalucía ni su grupo parlamentario. Mis compañeros me eligieron y siempre he contado con su respaldo, pero nunca he pedido encabezar nada. Yo soy uno más.
–Repite siempre que usted ha estado y está a disposición de su partido pero, ¿en España y en política no está mal vista la lealtad y la fidelidad y se premia más la ambición?
–No sé si está mal o bien visto, pero es que mi convicción personal es esa. Yo es algo que no es que haya dicho ahora, lo venía diciendo desde 2014. Es mi partido el que me puede ubicar en la posición que ellos consideren, y cuando deba dar un paso al lado, lo daré.
–Además, usted eso lo ha demostrado. En las anteriores elecciones andaluzas, le colocaron a Macarena Olona. ¿No daría mejor imagen para la democracia interna de los partidos esa forma de encarar las cosas?
–Si todos los afiliados de cualquier partido, pensasen como yo, tendríamos una salud política mucho más sana. Desde que entramos en el Parlamento en 2018 siempre he pensado y he actuado así. Lo que pasa es que el partido ha querido reconocer ese trabajo con la confianza de liderar este proyecto. Y mi única ambición es trasladarlo a la ciudadanía andaluza.
Manuel Gavira ha sido el portavoz de su grupo parlamentario durante esta legislatura
–¿En la familia se lleva bien esa responsabilidad?
–Ahora que pasamos varios días fuera de casa, procuro cuando vuelvo dedicarles un tiempo de calidad, pero no siempre es fácil. Son muchas horas fuera de casa, y aunque hablemos por teléfono, toca ponerse al día cuando regreso. Habrá tiempo de recuperar los momentos que se han perdido.
Prioridad nacional
–¿Hay que cerrar Canal Sur?
–Todos compartimos lo que hoy en día es Canal Sur: una televisión al servicio político. Y eso es precisamente lo que no queremos. Hay otras fórmulas para dar un servicio público de calidad y de cercanía, pero no podemos compartir que los andaluces paguen impuestos para un beneficio político determinado.
–Usted se ha llegado a quejar incluso de que Canal Sur le ha llegado a dedicar 30 minutos a Iván Espinosa de los Monteros mientras que a usted le dan solo tres diarios…
–Esa es la prueba palpable de la manipulación del Gobierno de Moreno Bonilla para hacer daño a Vox. Yo nunca he tenido en cinco años como portavoz de gozar del tiempo que tuvo Espinosa de los Monteros en un programa nocturno.
Antes de existir Vox, yo era de los que votaba poco; alguna vez al Partido Popular
–¿Por qué si a la sanidad se la dedica cada vez más dinero, la percepción es que va a peor?
–Porque va ligada a la gestión de la atención sanitaria. Moreno Bonilla no ha querido afrontar la modificación del SAS (Sistema Andaluz de Salud) porque le falta valentía. Y eso lo ha reconocido él. El Gobierno del PP ha seguido manteniendo los protocolos y el modelo de gestión del PSOE. Por lo que hemos heredado los mismos problemas que teníamos entonces. Y eso ha estallado con la crisis de los cribados; por eso la preocupación de los andaluces es la atención sanitaria, lo que está llevando a que cada vez haya más seguros privados. Nosotros queremos menos gasto político, y más gasto social.
El candidato gaditano sonríe durante un momento de la entrevista
–Si usted hubiera sido presidente cuando estalló la crisis de los cribados, ¿cómo la hubiera solucionado?
–Eso nunca hubiera pasado con un Gobierno de Vox porque hubiéramos tomado medidas desde el primer día. Lo que hace falta es valentía, cosa que no tuvo el señor Moreno Bonilla que mantuvo los protocolos vigentes de la época del Partido Socialista. Y esa falta de valor la ha reconocido él mismo.
–En el año 2000 hubo una serie de sucesos que conmocionaron a la localidad de El Ejido (asesinato de tres vecinos a manos de inmigrantes marroquíes). En esta campaña se ha venido hablando mucho de inmigración. ¿Pueden volverse a repetir aquellos disturbios?
–¿Son lo mismo PP y PSOE?
–Ahora en la campaña va a pasar lo siguiente: va a parecer que se enfrentan, pero luego se ponen de acuerdo en las cosas que más daño hacen a los andaluces, como por ejemplo, la inmigración. De hecho, el señor Moreno no dice que ni está en contra en la regularización del señor Sánchez. El PP finge que está en desacuerdo con el tema de la corrupción, pero en Andalucía seguimos manteniendo a los enchufados del PSOE en la administración.
–¿Quién hace más daño al campo andaluz: Bruselas, Marruecos o Mercosur?
–Mucho de ese daño viene de Bruselas, reforzado por la poca voluntad del Gobierno español y del resto de administraciones para frenar la competencia desleal. La situación se va a ver agravada por el acuerdo de Mercosur, que ha provocado unanimidad en contra entre las asociaciones agrarias, como también con el de Australia, del que poca gente habla. El sector primario nos afecta a todos, no solo a la gente que vive en el campo.
–Los acuerdos con el PP en Extremadura y Aragón, ¿le van a dar votos a Vox en Andalucía o se los van a quitar?
–Lo que esperamos es que los andaluces entiendan que en Extremadura y Aragón lo que Vox ha pactado es un principio de prioridad nacional para las ayudas sociales y el acceso a la vivienda protegida. Es decir, un gobierno autonómico que fomente que serán los extremeños, aragoneses y más pronto que tarde, castellanoleoneses, los primeros en recibir las ayudas. Y ahora queremos trasladar esos acuerdos a Andalucía. La prioridad significa ser los primeros, no exclusividad. El PP no quiere eso en Andalucía, porque ellos van a seguir promoviendo la inmigración.
–¿Cómo se tomó cuando Moreno dijo que esperaba no verse «en el trance» de tenerse que sentar con Vox?
–Hay que recordarle que es presidente gracias a Vox. Él, que habla tanto de lío, hay que decirle que los andaluces ya estábamos en un lío por culpa de Pedro Sánchez. En todo caso, ahora nosotros queremos que aquí haya un Gobierno que se moje.
–Si los números dan, y Vox puede influir en la gobernabilidad de Andalucía, ¿hay alguna otra carta bajo la manga aparte de la prioridad nacional para hacer pasar a Moreno por ela ro?
–Moreno no es lo importante, son los andaluces. La prioridad nacional es una necesidad, como lo es que haya más campo, más gasto social y menos político, más seguridad y menos inmigración. Esto no va por hacer pasar por el aro a Moreno ni de líneas rojas, si no poner a los andaluces primero.