Mesa electoral
Elecciones Andalucía 2026
Cómo podría influir el voto en blanco y la abstención en las elecciones de Andalucía este 2026
Los electores podrán emitir el voto por el partido que más les represente, pero también podrán votar en blanco o abstenerse
El próximo 17 de mayo, unos 6,8 millones de andaluces están llamados a las urnas para elegir a los miembros de su nuevo Parlamento autonómico. La campaña electoral comenzó el pasado 1 de mayo y los equipos de campaña de cada candidato buscan convencer a la población de que cada uno de ellos es la mejor opción para gobernar la Junta de Andalucía. Pero no todos los ciudadanos tienen claro a quién concederán su voto y muchos de ellos optarán por abstenerse, votar en blanco o, incluso, emitir un voto nulo intencionadamente. ¿Y de qué manera afecta cada una de esas realidades al resultado final de las elecciones?
La principal diferencia entre el voto en blanco y el voto nulo es que el primero se considera válido y computa para el cálculo de los escaños con la ley d'Hondt, el sistema de divisiones para asignar escaños que se aplica en los comicios españoles bajo la ley electoral, mientras que el nulo se descarta.
Qué es el voto en blanco y cómo computa
Se consideran votos en blanco todos los sobres que se depositan en las urnas vacíos. La intención es mostrar el descontento con los partidos existentes o expresar su falta de afinidad con las formaciones que se presentan a los comicios. Estos votos se consideran válidos y afectan al reparto de escaños.
Los votos en blanco se contabilizan del mismo modo que los votos que se dirigen a cada una de las formaciones políticas, es decir, se suman al total de votos válidos emitidos. Sin embargo, a diferencia de los votos a candidaturas concretas, no se asignan a ningún partido, por lo que no otorgan representación directa, aunque sí influyen en el cálculo de porcentajes y pueden elevar el umbral necesario para que otras formaciones obtengan escaños.
Suele decirse que los votos en blanco perjudican a las formaciones políticas más pequeñas, pues la emisión de estos votos aumenta el número de votos necesario para alcanzar el 3 % imprescindible para obtener representación parlamentaria.
Voto nulo
Un voto nulo es aquel que no se considera válido en el recuento electoral porque presenta algún defecto o irregularidad. Por ejemplo, puede ser una papeleta rota, con tachaduras o anotaciones, con más de una opción marcada cuando no está permitido, o un sobre que contiene papeletas de diferentes candidaturas.
A diferencia del voto en blanco, el voto nulo no se suma a los votos válidos y, por tanto, no influye en el reparto de escaños ni en los porcentajes que obtienen los partidos.