Rodrigo Alonso Fernández candidato de Vox al Parlamento andaluz por Almería

Entrevista al cabeza de lista por Almería

Rodrigo Alonso (Vox): «El PP es un Partido Socialista azulado»

El candidato de Vox al Parlamento andaluz asegura en esta entrevista para El Debate que la inmigración ilegal «está provocando inseguridad» y condiciona su apoyo al PP

Rodrigo Alonso Fernández, (1980, Almería) candidato de Vox por Almería a las elecciones andaluzas, analiza algunos de los principales asuntos que marcan la campaña electoral, desde la inmigración ilegal, la situación del campo hasta el acceso a la vivienda o el escenario político tras el 17 de mayo. En esta conversación, fija su posición sobre los posibles acuerdos tras los comicios y plantea un cambio en la dirección de las políticas aplicadas en Andalucía en los últimos años.

–¿Cree que la inmigración ilegal está vinculada al aumento de la inseguridad en Almería?

–El aumento de la inmigración ilegal está provocando la inseguridad en las calles y no es precisamente algo que sea una idea descabellada de Vox, es que lo dicen los propios datos del Ministerio del Interior. Se ve cómo se suceden las distintas agresiones. Cada vez hay más robos, más agresiones, sobre todo de índole sexual. Vemos a sujetos por la calle con machetes o palos increpando a la gente. Estamos inmersos en esta situación de inseguridad.

–En Almería se han visto largas colas por los procesos de regularización de inmigrantes del Gobierno de Sánchez. ¿Qué posición tiene Vox ante este tipo de medidas?

–La regularización masiva es un efecto llamada sin precedentes. Tradicionalmente hemos visto cómo el Partido Popular y el Partido Socialista han elaborado leyes que han provocado ese efecto llamada. Esta regularización masiva, con esas larguísimas colas, lo que va a provocar es que sigan viniendo más inmigrantes de forma ilegal para después regularizar su situación. Esto, además de generar inseguridad, colapsa los servicios públicos: la sanidad, los servicios sociales y todos los servicios. Y ahora, al regularizar esta situación, muchos pasarán a ser beneficiarios de ayudas como el ingreso mínimo vital o la renta mínima.

Los extranjeros que vienen de forma legal a trabajar y a respetar nuestro país son bienvenidos

–En primer lugar, hay que lanzar el mensaje de que venir a España de forma ilegal no va a suponer ningún beneficio. Hay que parar el efecto llamada. Quien salte nuestras fronteras de forma ilegal no va a tener premio. Quien delinca, quien venga a vivir de los demás o a imponer una cultura contraria al respeto a la mujer será expulsado. Ese es el mensaje claro.

También hay que decir que los extranjeros que vienen de forma legal a trabajar y a respetar nuestro país son bienvenidos.

Además, hay medidas que se pueden implementar, como ya se ha firmado en Aragón o Extremadura. Por ejemplo, realizar pruebas periciales para determinar la edad de los menores extranjeros no acompañados. El perfilado estadístico dice que el 94 % son varones y el 68 % tiene entre 17 y 18 años. Se trata de asegurar que no se salten la ley, aunque lo fundamental es que no vengan. Lo fundamental es parar ese efecto llamada.

–¿Y por qué cree que muchos medios les tienen demonizados y hablan de que Vox quiere expulsar a todos los inmigrantes?

–Porque venimos a romper el bipartidismo. Los medios que desinforman pretenden evitar que se rompa esa alternancia entre PP y PSOE. Se suceden en el gobierno, pero las políticas son las mismas. Rajoy gestionó las políticas de Zapatero y Moreno Bonilla ha gestionado las políticas socialistas en Andalucía.

Nosotros decimos las cosas tal y como las piensa la gente en su casa, en la calle, y nuestras medidas se pueden aplicar, como la prioridad nacional en ayudas sociales y acceso a la vivienda.

–Si el PP no acepta sus exigencias, ¿Vox estaría dispuesto a bloquear un gobierno en Andalucía?

–Lo que tienen que hacer los andaluces es votar en conciencia. Hasta el 17 de mayo no se puede hablar de escenarios. Nosotros salimos a ganar. Después, las negociaciones con Vox son duras y largas porque buscamos un cambio real en las políticas, no en los sillones. No es un bloqueo, es negociación. El ejemplo está en Extremadura: hay un acuerdo estructurado que beneficia a los ciudadanos.

Moreno Bonilla después de ocho años gobernando ha estado aplicando políticas socialistas durante todo este tiempo

–Entonces, ¿cree que el PP es el PSOE azul?

–El Partido Popular es un Partido Socialista azulado. Y hay ejemplos claros. El propio Moreno Bonilla, tras el escándalo de los cribados del cáncer de mama en Andalucía, reconoció que los protocolos que se estaban utilizando eran los mismos que diseñó María Jesús Montero cuando era consejera de Sanidad.

Es decir, ocho años después de llegar a la Presidencia de la Junta, reconoce que sigue aplicando políticas socialistas en una materia tan sensible como la sanidad.

Además, él mismo ha admitido que el sistema sanitario andaluz es obsoleto y que necesita una reforma profunda. Eso lo dice el propio Moreno Bonilla después de ocho años gobernando. Por tanto, ha estado aplicando políticas socialistas durante todo este tiempo y los resultados están ahí: listas de espera interminables, citas que no llegan y profesionales sanitarios que se marchan fuera de Andalucía por las condiciones.

–Otro de los grandes problemas es el precio del alquiler. ¿Qué propone Vox para facilitar el acceso a la vivienda?

–Hay que construir más vivienda protegida para que salga al mercado a precios razonables y establecer la prioridad nacional para que los españoles accedan primero. También hay que bajar impuestos, que son muy altos, y facilitar el acceso a la vivienda.

Además, la Junta debe avalar a los jóvenes en la parte del ahorro que no tienen para acceder a una hipoteca, porque ahora mismo muchos no pueden acceder a una vivienda precisamente por esa falta de ahorro inicial.

–¿Y cuáles son las medidas que utilizarán para proteger a los agricultores frente a la competencia exterior?

–Todos los acuerdos comerciales que se impulsan desde Bruselas provocan competencia desleal, porque a los agricultores españoles se les exigen requisitos que no se piden a los productos que vienen de fuera.

Un ejemplo claro es Marruecos, que ya es el segundo proveedor de tomate de la Unión Europea, perjudicando a Almería. Además, se han producido prácticas como el reetiquetado y la entrada de productos sin control.

En cuanto a Mercosur, hay que derogarlo porque es prácticamente idéntico al de Marruecos. Va a provocar la entrada de productos de países como Brasil o Argentina que no cumplen los requisitos que sí se exigen aquí. Eso va a generar un daño grave por competencia desleal y poner en riesgo la seguridad y la soberanía alimentaria.