Momento en el que Montero se dirige a un asistente que interrumpió su mitin este domingo en La Línea de la Concepción
Elecciones Andalucía 2026
Un socialista cabreado revienta el mitin de Montero: «Entiendo tu interrupción, pero deja que me exprese»
Los asistentes intentan con sus gritos a favor de la sanidad pública tapar el inesperado paréntesis, que causo contrariedad a una María Jesús Montero a la que le crecen los enanos
Intenta María Jesús Montero, en la recta final de una campaña electoral en la que, apoyada en Pedro Sánchez, ha agravado el tono contra la Junta de Andalucía, seguir manteniendo la tensión entre los suyos. No desea la candidata dejarse llevar en estos últimos días, a sabiendas de un mal resultado más que previsible, y sigue indesmayablemente echando el resto para evitar que la desbandada de los suyos sea mayor y provoque más desmovilización que la aboque a un peor resultado.
Sin embargo, nada le sale bien a la candidata, pese a sus esfuerzos. Los vientos no soplan a favor y en ese escenario, cada contratiempo se hace un mundo. La muerte de los dos guardias civiles en Huelva le afecta a ella como aspirante socialista, porque la responsabilidad recae sobre el Gobierno, y en concreto, sobre el Ministerio de Interior.
A pesar de este escenario, el PSOE-A intenta reponerse como puede. Este domingo diseñó el regreso de Pedro Sánchez a la campaña para adjudicarse el «éxito» del Tratado de Gibraltar ante la militancia de La Línea, una de las localidades gaditanas que más se juega con el derribo de la Verja.
«Compañero, deja que me exprese»
Pero ni por esas tuvo Montero una mañana tranquila. Con los ecos de la tragedia de Huelva aún presente, en la que se denunció un vídeo de Moreno Bonilla «intentando hacer caja» con otros dos nuevos caídos en esta lucha, un asistente al mitin la ha interrumpido en repetidas ocasiones en un alegato a favor «de la lucha obrera».
Hablaba Montero sobre que las perspectivas de los andaluces «que van a cambiar» el próximo domingo, cuando, según este argumento, las urnas arrojen contra todo pronóstico una victoria en la que cada vez creen menos desde las filas socialistas. En ese momento, un hombre indignado la interrumpió a gritos. Aunque a penas se le escuchaba por la lejanía de su presencia, Montero no pudo o quiso disimular su contrariedad con su inoportuna interrumpión. «Correcto, muy bien, ahí estamos todos», acertó a decir la ex vicepresidenta de Gobierno cuando se recuperó de la sorpresa. «Compañero, deja que me exprese, entendemos tu interacción en este mitin pero deja que me exprese, y que viva la lucha obrera siempre, pero que permita esa lucha obrera la libertad de expresión».
No le pareció suficiente al inesperado protagonista, que continuó interpelando a gritos desde su posición a la candidata. El resto de la militancia intentó entonces acallar al rebelde con gritos a favor de la lucha obrera y de 'presidenta, presidenta'. Ni por esas. La mirada de Montero lo decía todo: «Compañero, ya te has expresado», volvió a intentarlo. «A cada paso que damos, la gente nos demanda que solucionemos problemas que no soluciona la Junta de Andalucía».