Planta solar de Caparacena en Granada.Plenitude

Granada presume de sol, pero sus plantas fotovoltaicas solo generan electricidad cuatro horas al día

Un análisis revela que las instalaciones solares de la provincia funcionan de forma efectiva menos de cuatro horas diarias pese a contar con una de las mayores cifras de radiación solar de España

Granada es una de las provincias más soleadas de España. Con más de 3.200 horas de sol al año, el territorio granadino reúne unas condiciones privilegiadas para la producción de energía solar. Sin embargo, los datos de generación eléctrica muestran una realidad que ha reabierto el debate sobre el modelo de implantación de las energías renovables en la provincia.

La paradoja ha sido puesta de relieve por un análisis publicado por El Independiente de Granada, elaborado a partir de datos de la Agencia Andaluza de la Energía. Según ese estudio, las instalaciones fotovoltaicas de la provincia generaron electricidad durante una media equivalente a 3 horas y 49 minutos al día en 2024, pese a que Granada registra cerca de nueve horas diarias de sol de promedio.

Actualmente, la provincia cuenta con cerca de 800 megavatios de potencia fotovoltaica instalada y miles de hectáreas ocupadas por paneles solares, una cifra que continúa creciendo con nuevos proyectos en distintas fases de construcción o tramitación.

Mucho sol y un rendimiento limitado

Los datos correspondientes a 2024 indican que las instalaciones fotovoltaicas granadinas produjeron algo más de 1.100 gigavatios hora de electricidad durante todo el año.

Esa cifra representa alrededor del 16 % de su capacidad máxima teórica de producción, un parámetro conocido en el sector energético como factor de carga. Según los cálculos recogidos en el análisis, la potencia instalada en la provincia alcanzaba los 798,5 megavatios y produjo 1.112 gigavatios hora durante el pasado ejercicio.

Aunque una planta solar no puede generar electricidad durante la noche ni en jornadas con escasa radiación, el contraste entre las horas de sol disponibles y las horas efectivas de producción ha reabierto el debate sobre la eficiencia del actual despliegue de grandes instalaciones fotovoltaicas.

La situación, no obstante, no es exclusiva de Granada. Los datos del sistema eléctrico español muestran que el factor de carga de la energía solar fotovoltaica también se ha reducido en los últimos años en el conjunto del país conforme ha aumentado la potencia instalada.

El debate sobre las macroplantas

La expansión de la energía solar ha transformado el paisaje de numerosas comarcas granadinas durante la última década.

Los defensores de este modelo destacan que la fotovoltaica permite avanzar hacia una producción energética menos dependiente de los combustibles fósiles y contribuye a reducir las emisiones contaminantes.

Sin embargo, colectivos vecinales y plataformas ciudadanas han cuestionado en distintas ocasiones el impacto territorial de algunos proyectos, especialmente por la ocupación de suelo agrícola y la transformación de amplias superficies de terreno.

El debate se ha intensificado además en un contexto marcado por el crecimiento acelerado de la potencia renovable instalada y por las dificultades para almacenar la energía generada durante las horas de máxima producción solar.

Numerosos expertos consideran que el desarrollo de sistemas de almacenamiento será una de las claves para mejorar el aprovechamiento de la energía renovable en los próximos años.

La diferencia con otras tecnologías

El análisis también permite comparar el comportamiento de distintas tecnologías renovables presentes en la provincia.

Mientras la energía fotovoltaica depende directamente de la radiación solar disponible en cada momento, las plantas termosolares cuentan con sistemas de almacenamiento térmico que permiten seguir generando electricidad cuando deja de haber sol.

Granada alberga desde hace años el complejo termosolar Andasol, situado en la comarca del Marquesado. Estas instalaciones utilizan sistemas de almacenamiento mediante sales fundidas que permiten prolongar la generación eléctrica durante varias horas después de la puesta de sol.

La comparación ha reabierto el debate sobre qué tecnologías resultan más adecuadas para aprovechar el enorme potencial solar de provincias como Granada.

Mientras continúan llegando nuevos proyectos renovables, la discusión ya no gira únicamente en torno a cuánta energía verde se instala, sino también sobre el rendimiento real de esas infraestructuras, su impacto sobre el territorio y su capacidad para responder de forma eficiente a las necesidades del sistema eléctrico.