Consecuencias del terremoto del pasado martes en GranadaManuel Santas | El Debate

Un nuevo terremoto de magnitud 3,4 despierta a numerosos vecinos de Granada: «Tembló todo»

El movimiento, con epicentro en Dílar y a solo cinco kilómetros de profundidad, se ha sentido durante la madrugada en distintos puntos de la capital y la provincia en plena serie sísmica

Granada ha vuelto a despertarse con un terremoto. Un nuevo movimiento de magnitud 3,4 se ha registrado durante la madrugada de este jueves con epicentro en el municipio de Dílar, prolongando la actividad sísmica que mantiene especialmente pendiente a la población desde finales de la pasada semana.

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha localizado el seísmo a una profundidad de apenas cinco kilómetros y confirma que ha sido sentido por la población. La sacudida ha llegado en plena noche y ha despertado a numerosos vecinos tanto de Granada capital como de diferentes municipios de la provincia, donde cualquier vibración vuelve a llamar especialmente la atención después de los fuertes movimientos registrados durante los últimos días.

«Tembló todo». Así describen muchos granadinos a El Debate su reacción al percibir una nueva sacudida en mitad de la noche. Aunque su magnitud ha quedado claramente por debajo de los principales seísmos de esta serie, el movimiento vuelve a evidenciar que la actividad continúa.

Una serie que continúa

El nuevo terremoto se enmarca en el episodio sísmico que afecta a Granada desde el pasado viernes 14 de agosto y que ha dejado desde entonces centenares de movimientos de diferente magnitud.

Los dos episodios más importantes se produjeron el sábado 15 y el martes 18 de agosto. El primero tuvo su epicentro en Alhendín y alcanzó una magnitud de 4,8. Tres días después, otro fuerte terremoto volvió a sacudir el Área Metropolitana, esta vez con epicentro en el entorno de Gójar y una magnitud también situada finalmente en 4,8.

Entre ambos y durante las jornadas posteriores se han sucedido numerosos movimientos menores, algunos imperceptibles para la población y otros suficientemente intensos como para volver a sentirse dentro de las viviendas.

El terremoto de Dílar se suma ahora a esa secuencia. Su escasa profundidad ha contribuido a que el movimiento haya podido percibirse pese a encontrarse lejos de las magnitudes alcanzadas por los dos principales seísmos.

Catorce viviendas no pueden ocuparse

Mientras continúa la actividad bajo el Área Metropolitana, los técnicos siguen evaluando las consecuencias que han dejado las principales sacudidas.

La Junta de Andalucía ha inspeccionado hasta el momento 580 viviendas en diferentes municipios afectados. El balance muestra que la inmensa mayoría no presenta problemas importantes para su ocupación.

De los inmuebles revisados, 459 han recibido la clasificación verde, correspondiente a aquellos en los que no se han detectado daños que condicionen su uso. Otros 105 están en amarillo por presentar desperfectos leves.

La situación más delicada corresponde a 14 viviendas clasificadas en rojo. Esta catalogación no significa que exista riesgo de derrumbe, pero sí impide que sus residentes puedan regresar hasta que se adopten las medidas de seguridad necesarias.

Ninguno de los edificios inspeccionados ha recibido la categoría negra, reservada para aquellos casos en los que el estado del inmueble obliga a plantear su demolición.

Las evaluaciones se están realizando en Granada capital, Churriana de la Vega, Cúllar Vega, Gójar, La Zubia, Las Gabias y Ogíjares, algunos de los municipios que más directamente han vivido los últimos terremotos.

El terremoto de 3,4 registrado esta madrugada en Dílar es el último episodio de una serie que, después de casi una semana, continúa dejando movimientos perceptibles. Esta vez no ha alcanzado la fuerza de las principales sacudidas, pero la hora a la que se ha producido ha hecho que muchos granadinos hayan vuelto a abrir los ojos en mitad de la noche al sentir cómo temblaba la tierra.