El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante la rueda de prensa en Ceuta
Andalucía pone pie en pared frente a la acogida de menas llegados a Ceuta en la invasión
Moreno avisa de un posible «efecto llamada de consecuencias imprevisibles a futuro» si se acepta el reparto de menores inmigrantes
La Junta de Andalucía ha decidido poner pie en pared frente a la acogida de menores inmigrantes que llegaran a Ceuta en la invasión migratoria de la ciudad autónoma que se desató el pasado 30 de julio. El presidente Juanma Moreno (PP) entiende que aceptar el traslado supondría un «efecto llamada» y, además, entrar en conflicto con su socio de gobierno, Vox, a las primeras de cambio.
El vicepresidente segundo y consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, Manuel Gavira, único miembro de Vox en el Consejo de Gobierno andaluz, ha sido quien, este jueves, ha avanzado la postura del Ejecutivo de Juanma Moreno. «La Junta de Andalucía está en contra de cualquier reparto y se opondrá por tierra, mar y aire. Los problemas no se reparten, se resuelven», ha afirmado desde el puerto de Algeciras (Cádiz).
Poco después, en su visita a la ciudad autónoma y a preguntas de los periodistas, Moreno ha avalado las palabras de Gavira apoyándose en la hemeroteca: «Gobierno de España y Comisión Europea han dicho algo en lo que estoy de acuerdo, que todos y cada uno de los migrantes tienen que volver al punto de origen y, por tanto, salir de Ceuta. Ese es el objetivo y no hay otro».
Moreno también ha avisado de un posible «efecto llamada de consecuencias imprevisibles a futuro». «Creo que se haría un flaco favor si aquellos que se han marcado como objetivo entrar de manera ilegal en nuestro país lo consiguieran», ha añadido. Unas palabras que se han producido tras conocerse que el Gobierno de España planea el traslado de hasta 500 niñas llegadas a Ceuta en la invasión hasta la Península.
El presidente de la Junta ha mostrado coherencia con lo expresado este miércoles por el líder nacional de su partido, Alberto Núñez Feijóo –quien visitó Ceuta, por segunda vez en poco más de 15 días, para exigir el regreso voluntario o la expulsión de «todos» los inmigrantes que participaran en la invasión– y también con lo pactado hace menos de dos meses con Vox para desbloquear la gobernabilidad de Andalucía.
Cabe recordar que el PP y Vox suscribieron el pasado 2 de julio un acuerdo de gobierno en Andalucía que recoge el compromiso de no destinar ni un euro más a la acogida de menores inmigrantes, vulgo menas, así como un plan de retorno y repatriación de la inmigración ilegal. Exigencias de los de Santiago Abascal que los populares asumieron para desbloquear la gobernabilidad de Andalucía.
«La Junta de Andalucía rechazará de forma expresa la política inmigratoria del Gobierno de Pedro Sánchez y se opondrá por todos los medios legales jurídicos y políticos a cualquier mecanismo de reparto de inmigrantes ilegales, tanto mayores como menores de edad». Así viene escrito en el documento, firmado por Juanma Moreno y Manuel Gavira.
«Moreno Bonilla ya es de Vox»
Su rechazo a la acogida de menas llegados a Ceuta en la invasión, compartido por otros barones del PP, ya le ha reportado críticas al presidente de la Junta de Andalucía desde la oposición. María Márquez, vicesecretaria general del PSOE andaluz, ha sostenido que «Moreno Bonilla ya es de Vox», pues, a su juicio, «el discurso de la ultraderecha en materia migratoria».
La dirigente socialista también ha denunciado un «giro a la derecha» por parte del dirigente popular, quien «se apunta a la deshumanización de las personas migrantes», y lo ha acusado de «anteponer sus intereses políticos al humanismo que requiere la compleja situación que atraviesa Ceuta». Mientras tanto, la Comisión Europea insiste en que todos los inmigrantes deben de ser devueltos.