Vista del puerto de Gibraltar
Gibraltar
El nuevo 'mordisco' de Gibraltar al mar: 47.000 metros cuadrados de rellenos para continuar su expansión
El proyecto se ubica en la zona norte del interior del puerto y forma parte de la política del Peñón para aumentar su territorio
Gibraltar vuelve a mirar al mar para resolver su falta de suelo. El Gobierno colonial planea levantar 2.300 viviendas sobre 47.000 metros cuadrados de rellenos, un nuevo mordisco que forma parte de su política de expansión territorial, que ya ha motivado denuncias y críticas desde la otra orilla de la Bahía de Algeciras, tanto por su ocupación de aguas españolas –no es el caso, al ubicarse en el puerto– como por su impacto medioambiental.
El Ejecutivo gibraltareño ha confirmado que los nuevos terrenos, situados frente a Westview Park, en la zona norte del interior del puerto, estarán destinados exclusivamente a vivienda asequible. La cifra supone un aumento notable respecto al proyecto presentado inicialmente ante la Comisión de Desarrollo y Planificación, que contemplaba unas 1.550 viviendas, algunas de ellas asequibles, además de locales comerciales y zonas verdes.
Ahora, el Gobierno colonial asegura «no habrá ningún componente residencial privado ni destinado al mercado libre, y ninguna parte del desarrollo residencial se venderá a precios comerciales. Las viviendas se entregarán a los gibraltareños mediante los planes de vivienda asequible del Gobierno, del mismo modo que las promociones construidas gracias a anteriores rellenos marítimos en la misma zona».
La promoción se ejecutará por fases, y las viviendas serán adjudicadas mediante los programas de vivienda asequible, siguiendo el modelo utilizado en anteriores rellenos marítimos de esta zona. Una parte de los nuevos pisos se reservará específicamente para pensionistas, con el objetivo de facilitar su traslado a viviendas más pequeñas y liberar inmuebles públicos de alquiler de mayor tamaño para familias que necesiten más espacio.
«Estas no son viviendas para los ricos, porque nunca construimos viviendas para los ricos. Son viviendas para nuestros trabajadores», ha afirmado el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo. Su ministra de Vivienda, Gemma Arias-Vásquez, ha explicado que la construcción por fases responde al objetivo de «entregar las viviendas lo antes posible». Sin embargo, todavía no han detallado cómo se distribuirán exactamente los 2.300 pisos, qué tamaños tendrán o cuándo comenzarán las adjudicaciones.
Antes de levantar las viviendas habrá que crear el suelo sobre el que se asentará el nuevo desarrollo. El Gobierno colonial calcula que esta operación tendrá una duración aproximada de 18 meses desde el inicio de los trabajos, que han comenzado esta semana con la demolición del Muelle de Extensión número 3. La infraestructura mide 244 metros de longitud y 12,2 metros de anchura y se encuentra actualmente en mal estado.
El muelle se utiliza para el abastecimiento de combustible de yates, pequeñas embarcaciones y barcazas de suministro. Su demolición llegará hasta el lecho marino, y el hormigón resultante se reutilizará como parte de la base del nuevo relleno. Los depósitos de combustible serán desmontados y descontaminados previamente, mientras que la nueva superficie se completará con arena limpia importada por vía marítima.
Denuncias por los rellenos
El proyecto fue aprobado por la Comisión de Desarrollo y Planificación el pasado 28 de mayo. Su financiación está vinculada a un acuerdo de Gibraltar con el consorcio vietnamita TNG Global Foundation, adjudicatario del polémico proyecto Eastside, una macrourbanización con 1.400 viviendas de lujo y un puerto para megayates que se levanta sobre aguas españolas.
En mayo de 2025, tras una solicitud de Verdemar-Ecologistas en Acción, la Fiscalía de Algeciras trasladó a un juzgado una denuncia precisamente contra los rellenos de Eastside, que podrían constituir posibles delitos contra la ordenación del territorio y contra los recursos naturales y el medioambiente.
El pasado mes de marzo, Verdemar denunció además que las partículas en suspensión derivadas de estas obras estaban «poniendo en jaque los caladeros de La Atunara» y pidió a la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, que evaluase el impacto de los vertidos, sin que se haya pronunciado aún al respecto.
El Gobierno colonial considera que ganar terreno al mar es una de las pocas alternativas para ampliar la superficie urbanizable del Peñón, aunque ello suponga un impacto medioambiental o una ocupación de aguas españolas. Así las cosas, la decisión de crear nuevos terrenos en el lado oeste del puerto también se inscribe en una política de expansión marítima que Gibraltar lleva décadas utilizando para aumentar su reducido territorio.