Los estudios para vivir solo alcanzan una media de 705 euros mensualesEuropa Press

La vuelta a clase aprieta el alquiler en Granada: una habitación cuesta ya de media 401 euros

El tramo con más oferta sigue entre los 300 y 400 euros, aunque estudios y residencias elevan el precio general del alojamiento estudiantil por encima de los 500

Septiembre vuelve a poner a prueba el bolsillo de los universitarios que buscan alojamiento en Granada. A pocos días del inicio del curso, encontrar una habitación a buen precio sigue siendo posible, pero el mercado muestra una presión creciente y una diferencia cada vez mayor entre el piso compartido tradicional y otras fórmulas como los estudios, las residencias o el coliving.

Los datos de Erasmus Play sitúan el precio medio de una habitación privada en 401 euros al mes, aunque el tramo que concentra una mayor oferta sigue estando entre los 300 y los 400 euros. En los portales inmobiliarios todavía pueden encontrarse anuncios actuales por 320, 325, 340 o 350 euros mensuales en distintos barrios de la ciudad.

La fotografía cambia cuando se analiza el conjunto del alojamiento estudiantil. La mediana general alcanza los 454 euros, mientras que el precio medio se sitúa en 548 euros mensuales. Esa cifra no corresponde únicamente a habitaciones, sino que incorpora otras modalidades mucho más caras que elevan el resultado.

Compartir piso sigue siendo lo barato

Para muchos estudiantes, compartir vivienda continúa siendo la alternativa más asequible para estudiar en Granada sin disparar el presupuesto mensual.

La media de 401 euros por una habitación privada esconde, además, una horquilla bastante amplia. Mientras numerosos anuncios se mantienen por debajo de los 400 euros, especialmente fuera de las zonas más cotizadas, también aparecen habitaciones por encima de los 500 e incluso 600 euros.

El precio depende de factores como la ubicación, el estado del inmueble, el tamaño de la habitación, los servicios incluidos o la cercanía a facultades y zonas especialmente demandadas.

Por eso, las cifras generales requieren cierta cautela. Los 454 euros de mediana no pueden interpretarse como el precio habitual de una habitación en Granada. Se trata de una referencia que agrupa distintas modalidades de alojamiento y que refleja un mercado mucho más amplio que el de los pisos compartidos.

Estudios y residencias disparan el precio

La principal diferencia aparece cuando los estudiantes buscan vivir solos o recurren a alojamientos especializados.

Los estudios alcanzan una media de 705 euros mensuales, mientras que las residencias y modalidades de coliving se sitúan en torno a los 727 euros. Son estas opciones las que contribuyen a elevar el precio medio general del alojamiento estudiantil hasta los 548 euros.

También existen alternativas premium en el centro de Granada o gestionadas por operadores especializados que superan con facilidad los 500 o 600 euros mensuales.

El contraste es importante. Mientras una habitación en un piso compartido puede seguir encontrándose en la franja de los 300 euros, optar por vivir solo o por una residencia puede prácticamente duplicar ese gasto y resultar imposible.

A ello hay que sumar otros desembolsos habituales: fianza, suministros, alimentación, transporte o material académico. El alquiler se convierte así en una de las partidas más importantes para las familias que tienen hijos estudiando fuera de casa.

Septiembre acelera la búsqueda

La proximidad del inicio de las clases, previsto para mediados de septiembre, vuelve a convertir estas semanas en uno de los momentos de mayor movimiento del mercado.

A Granada llegan cada curso miles de jóvenes que buscan vivienda antes de comenzar las clases, mientras otros esperan hasta las últimas adjudicaciones académicas para cerrar definitivamente su alojamiento.

Esa concentración de demanda obliga a muchos estudiantes a ampliar la búsqueda a barrios más alejados del centro o a aceptar habitaciones que inicialmente quedaban fuera de su presupuesto.

El mercado granadino mantiene todavía una oferta considerable y es posible encontrar habitaciones por debajo de los 400 euros, pero la diferencia entre unos tipos de alojamiento y otros se ha ampliado. Compartir piso sigue siendo la opción que mejor contiene el gasto, mientras estudios y residencias colocan ya el coste mensual por encima de los 700 euros.

La llegada de septiembre vuelve así a abrir una carrera que se repite cada año en Granada: encontrar habitación antes de que comiencen las clases y hacerlo sin que el alquiler termine absorbiendo buena parte del presupuesto universitario.