Daños causados por los terremotos en Granada
Las secuelas de los terremotos en Granada: familias fuera de casa, edificios dañados y 46 millones en ayudas
La provincia entra en la fase de recuperación después de más de 1.500 seísmos, casi 700 personas desalojadas y 1.188 inspecciones técnicas de inmuebles
La tierra se mueve cada vez menos en Granada, pero las consecuencias de las últimas semanas continúan muy presentes. La serie sísmica iniciada el 14 de agosto ha entrado ya en una fase de progresivo decaimiento y el Plan de Emergencia ha pasado a situación de recuperación. Sobre el terreno, sin embargo, la normalidad avanza a una velocidad diferente.
Las inspecciones continúan, todavía quedan familias que no han podido regresar a sus viviendas y otras han vuelto después de semanas fuera pendientes de reparaciones y de la evolución de sus edificios. A la incertidumbre se suma el desgaste acumulado después de una crisis que ha obligado a activar planes de emergencia en 31 municipios y ha generado miles de llamadas al 112.
La Junta ha dado ahora un nuevo paso con la declaración de situación excepcional y un paquete de actuaciones que Juanma Moreno elevó este miércoles hasta los 46,2 millones de euros durante su visita a Granada. La Administración autonómica entra así de lleno en la reconstrucción mientras para una parte de los afectados la crisis todavía se mide en algo mucho más cotidiano: cuándo podrán volver a casa y en qué condiciones.
Volver a casa con la incertidumbre
Casi 700 personas han tenido que abandonar preventivamente sus viviendas desde que comenzó la emergencia. El último balance de la Junta señala que cerca de 400 pudieron regresar este lunes en Las Gabias después de las actuaciones realizadas para garantizar la seguridad de los inmuebles, pero la recuperación no ha sido simultánea para todos los afectados.
En este municipio, uno de los principales focos de los daños, se autorizó el regreso a las 206 viviendas del Residencial San Francisco II después de concluir las obras provisionales y obtener los correspondientes informes técnicos. En otros edificios todavía se trabaja para poder permitir el realojo de sus residentes.
También Granada capital continúa pendiente de sus bloques más afectados. En el Zaidín, el barrio donde los terremotos han dejado una mayor huella, tres nuevos edificios tuvieron que ser desalojados el pasado viernes durante las segundas revisiones realizadas por los técnicos municipales. Dos están situados en la avenida de Barcelona y otro en la calle Óscar Romero.
La seguridad estructural es solo una parte del problema. La sucesión de temblores, evacuaciones y noches fuera de casa ha dejado también una consecuencia menos visible. El teléfono específico habilitado para prestar atención psicológica ha recibido 532 llamadas, según el último balance de Emergencias.
Para muchos vecinos que ya han regresado, recuperar las llaves tampoco significa recuperar de inmediato la rutina. Quedan desperfectos por reparar, peritaciones, trámites con seguros y el Consorcio de Compensación y, sobre todo, la incertidumbre generada después de semanas en las que cualquier nuevo movimiento podía volver a cambiar la situación de un edificio.
Más de 1.500 terremotos
La dimensión de la crisis se entiende también a través de las cifras. Hasta el 8 de septiembre se habían contabilizado más de 1.500 terremotos desde el inicio de la serie sísmica. El episodio comenzó el 14 de agosto con un movimiento de magnitud 3,7 en La Zubia y alcanzó uno de sus momentos de mayor intensidad la madrugada siguiente, cuando un seísmo de magnitud 4,8 con epicentro en Alhendín sacudió el área metropolitana. El 18 de agosto volvió a producirse otro terremoto de magnitud 4,8.
Desde entonces, los expertos constatan una disminución general de la frecuencia, intensidad y magnitud de los movimientos, aunque se han registrado repuntes puntuales. Esa evolución permitió que el pasado martes se declarara la fase de recuperación del Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico, que continúa activado.
La prioridad durante estas semanas ha sido comprobar qué edificios podían seguir ocupados y cuáles necesitaban actuaciones adicionales. La Agencia de Emergencias de Andalucía cifra ya en 1.188 las inspecciones técnicas realizadas. El 112 ha recibido 8.186 comunicaciones relacionadas con la crisis y ha gestionado 5.784 emergencias.
Las consecuencias han alcanzado viviendas, infraestructuras municipales y distintos equipamientos públicos. Incluso la Alhambra ha requerido evaluaciones específicas para conocer el impacto de los movimientos sobre algunos elementos del recinto monumental.
Granada afronta así una situación paradójica: los sismógrafos reflejan que el episodio pierde fuerza, pero precisamente ahora comienza la parte más lenta. Reparar los daños y recuperar completamente los edificios puede prolongarse mucho más que la propia sucesión de terremotos.
Situación excepcional
Esa segunda fase es la que la Junta pretende afrontar con el paquete presentado este miércoles por Juanma Moreno. El presidente andaluz anunció 46,2 millones de euros para Granada capital, los municipios afectados y diferentes instalaciones dañadas por la serie sísmica.
Una de las partidas más directamente vinculadas a los vecinos será de ocho millones de euros para actuaciones destinadas a garantizar la seguridad de edificios, incluidas comunidades de propietarios y viviendas unifamiliares en supuestos que no estén cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros o por las ayudas estatales.
A ello se suman siete millones para los ayuntamientos afectados, que podrán destinarlos a restaurar, reforzar, rehabilitar o reparar infraestructuras e instalaciones públicas de titularidad local. La declaración de situación excepcional establece un plazo de diez días desde su publicación en el BOJA para que los municipios remitan la valoración técnica y económica de los daños.
El Ejecutivo andaluz incorporará además 15 millones de euros a la cuarta fase de rehabilitación de Santa Adela, en Granada capital. La actuación afectará a doce edificios y 150 viviendas y contempla que algunos inmuebles sean sustituidos por construcciones nuevas.
Otros cuatro millones irán destinados a la Alhambra, con el objetivo de consolidar y estabilizar los elementos que necesitan intervención tras los terremotos. El paquete incluye igualmente actuaciones relacionadas con infraestructuras sanitarias, educativas y judiciales.
Moreno aprovechó su primera visita a Granada desde el comienzo de la crisis para responder también a las críticas recibidas por no haberse desplazado antes. Defendió que durante los primeros momentos de una emergencia deben trabajar principalmente los técnicos y resumió su criterio con una frase: «Los políticos sobramos». El presidente sostuvo que había preferido acudir una vez articuladas las medidas económicas y aseguró: «Venimos con datos, con recursos, con una evaluación».
La visita se produjo después de que el Consejo de Gobierno activara formalmente la situación excepcional para los municipios afectados. La emergencia entra así en una etapa distinta: menos marcada por las réplicas y cada vez más por las obras, las ayudas y las decisiones sobre los inmuebles dañados.
Para Granada, el final de los terremotos no supondrá necesariamente el final de la crisis. La verdadera normalidad llegará más tarde, cuando las familias que siguen fuera puedan regresar, los edificios recuperen su seguridad y quienes ya han vuelto a casa puedan dejar de preguntarse qué ocurrirá con el siguiente temblor.