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La localidad de Arjona (Jaén)Pueblos Mágicos de España

Jaén

El pueblo de Jaén donde nació el hombre que fundó la dinastía de la Alhambra

Muhammad I, conocido como Ibn al-Ahmar o Alhamar, nació en Arjona y desde allí inició el proyecto político que acabaría convirtiendo Granada en capital del último gran reino musulmán de la Península

Mucho antes de que la Alhambra se convirtiera en uno de los monumentos más reconocibles de España, su historia estuvo ligada a un hombre nacido lejos de Granada. Su origen estaba en Arjona, un municipio de Jaén que en el siglo XIII vio nacer a quien acabaría fundando la dinastía nazarí y convirtiendo Granada en la capital de un reino que sobreviviría durante más de dos siglos.

Ese hombre fue Muhammad ibn Yusuf ibn Nasr, conocido como Ibn al-Ahmar o Alhamar, nacido en Arjona en 1195. Su trayectoria comenzó en un momento de profunda inestabilidad para al-Ándalus, después de que la derrota almohade en la batalla de Las Navas de Tolosa, en 1212, acelerara la fragmentación del poder musulmán en la Península.

De aquel escenario acabaría surgiendo el Reino Nazarí de Granada. Y su punto de partida estuvo precisamente en Jaén.

De Arjona al trono

En 1232, los habitantes de Arjona proclamaron emir a Ibn al-Ahmar. Desde allí comenzó a construir una autoridad que poco a poco fue extendiéndose por otros territorios andalusíes.

El movimiento coincidió con el debilitamiento de otros poderes musulmanes y con el avance de los reinos cristianos hacia el sur. En ese contexto, Ibn al-Ahmar consiguió reunir bajo su mando distintos territorios hasta que, en 1238, Granada, Málaga y Almería reconocieron su autoridad. Fue entonces cuando decidió convertir Granada en la capital de su nuevo Estado.

El cambio tuvo una trascendencia enorme. Granada recuperó así su condición de capital política y comenzó una etapa que se prolongaría hasta 1492, cuando los Reyes Católicos reconquistaron la ciudad.

Arjona quedó atrás como centro del poder, pero no como origen del proyecto. La propia Universidad de Granada ha definido esta localidad jiennense como la cuna del emir y el primer germen del Reino Nazarí.

El hombre que inició la Alhambra nazarí

La llegada de Muhammad I a Granada cambiaría también para siempre la colina de la Sabika. Cuando se instaló en la ciudad, ya existían allí construcciones defensivas anteriores. La Alhambra no nació de la nada con los nazaríes, pero fue Ibn al-Ahmar quien decidió transformar aquel enclave en la sede del nuevo poder.

Primero se alojó en la antigua Alcazaba del Albaicín. Poco después trasladó su residencia hacia la Sabika, donde ordenó reconstruir fortificaciones, llevar agua hasta el recinto y poner en marcha las primeras grandes obras de lo que acabaría convirtiéndose en la ciudad palatina nazarí.

Buena parte de los palacios que hoy identifican visualmente a la Alhambra fueron construidos o transformados por sus sucesores, especialmente durante los siglos XIV y XV. Pero el origen de la Alhambra como sede estable de la corte nazarí está directamente ligado a Muhammad I.

La decisión fue también estratégica. Desde la Sabika se dominaba visualmente Granada y sus alrededores, y la posición ofrecía mejores condiciones defensivas. El lugar terminaría convirtiéndose en la sede política de una dinastía que gobernaría el último Estado musulmán de la Península.

Un reino que sobrevivió

El éxito de Ibn al-Ahmar no consistió únicamente en conquistar territorios. Su principal logro fue conseguir que aquel nuevo reino sobreviviera en un momento en el que buena parte de al-Ándalus estaba cayendo bajo dominio cristiano.

En 1246 llegó uno de los episodios decisivos. Fernando III de Castilla cercó Jaén y Muhammad I terminó pactando con él. El llamado Tratado de Jaén supuso la entrega de la ciudad a la Corona castellana y abrió una relación de vasallaje, pero permitió al emir consolidar el territorio granadino y fijar las bases políticas de su reino. El Patronato de la Alhambra considera aquel acuerdo uno de los pilares sobre los que se asentó definitivamente el emirato nazarí.

Muhammad I gobernó hasta su muerte en 1273. La dinastía que fundó continuó durante más de dos siglos y terminó dando a Granada algunos de sus espacios más universales.

Por eso, aunque el nombre de la familia nazarí esté inevitablemente unido a Granada, su origen geográfico conduce hasta un municipio de Jaén. Antes de la Alhambra, antes del Reino Nazarí y antes de que Granada se convirtiera en capital de aquel último gran territorio de al-Ándalus, estuvo Arjona.

Un pequeño pueblo jiennense en el que nació el hombre que acabó dando inicio a una de las dinastías más importantes de la historia medieval española.

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