Lugar de la plantación ilegal
La plantación bajo tierra de Granada: cinco contenedores ocultos, 1.357 plantas y varias armas
La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas en Iznalloz tras descubrir una instalación soterrada preparada para cultivar y secar marihuana sin ser detectada
Cinco contenedores marítimos completamente enterrados y conectados entre sí escondían buena parte de una plantación de marihuana en Iznalloz, en la provincia de Granada. La Guardia Civil ha desmantelado la instalación y ha detenido a cuatro personas por su presunta vinculación con una estructura dedicada al cultivo de droga.
La actuación se enmarca en la operación Garnata Silo, que ha incluido cinco entradas y registros autorizados judicialmente. El hallazgo principal se produjo en una finca donde los agentes localizaron los contenedores soterrados, prácticamente invisibles desde la superficie y acondicionados específicamente para albergar plantaciones de cannabis.
En su interior había 997 plantas de marihuana, unas todavía en macetas y otras ya en proceso de secado. Sin embargo, esa no fue toda la droga localizada durante la operación.
Diseñada para pasar desapercibida
La instalación había sido preparada para dificultar al máximo su localización. Los cinco contenedores estaban enterrados e interconectados y apenas podían apreciarse mediante una inspección visual de la finca.
Dentro se había montado todo lo necesario para mantener una plantación intensiva: sistemas de iluminación, climatización, ventilación y filtrado del aire. Los espacios se utilizaban tanto para cultivar las plantas como para proceder posteriormente a su secado.
A las 997 plantas descubiertas en esta infraestructura se sumaron las encontradas en otro domicilio y en una segunda finca. El balance total de la operación asciende así a 1.357 plantas de marihuana en diferentes fases de crecimiento, además de unos 600 gramos de picadura.
Armas, dinero y un chaleco antibalas
Los registros permitieron localizar también material que iba mucho más allá del cultivo de cannabis. Los investigadores intervinieron dos armas cortas (una pistola semiautomática) y un revólver junto a 167 cartuchos de diferentes calibres.
También aparecieron una escopeta simulada, una réplica de arma larga de aire comprimido, tres armas blancas de grandes dimensiones y un arco de precisión con flechas.
A todo ello se suman más de 26.600 euros en efectivo, un chaleco antibalas, tres dispositivos de geolocalización y tres vehículos que los agentes relacionan con la actividad investigada.
Uno de los detenidos está además investigado por un presunto delito de tenencia ilícita de armas.
Cuatro detenidos
Los cuatro arrestados han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Granada como presuntos autores de delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal.
La investigación, sin embargo, continúa abierta y la Guardia Civil no descarta que puedan producirse nuevas detenciones relacionadas con la operación.
Además, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) ha intervenido para comprobar si en las fincas inspeccionadas podrían haberse cometido infracciones o delitos de carácter urbanístico. Los agentes también revisaron la situación de los animales que se encontraban en las propiedades y formularon las correspondientes denuncias.
El elemento más llamativo de la operación sigue siendo, no obstante, la infraestructura descubierta bajo tierra: cinco contenedores marítimos convertidos en un espacio de cultivo y secado que había sido diseñado precisamente para que, desde fuera, apenas pudiera advertirse lo que ocurría bajo la finca.