Las huellas de los dinosaurios
Las huellas de 230 millones de años que sobreviven junto a un pueblo de Jaén
Santisteban del Puerto conserva 24 pisadas del Triásico atribuidas a reptiles bípedos del linaje de los arcosaurios y declaradas Monumento Natural
Apenas un kilómetro separa el casco urbano de Santisteban del Puerto, en Jaén, de un paisaje que obliga a retroceder más de 230 millones de años. Junto a la carretera A-312 permanecen impresas sobre la roca 24 huellas que dejaron animales que recorrieron este territorio durante el Triásico, mucho antes de que el ser humano apareciera sobre la Tierra.
El conjunto está protegido desde 2001 como Monumento Natural de Andalucía y constituye uno de los dos yacimientos de icnitas de este tipo descubiertos en la comunidad. Las pisadas aparecen sobre antiguas arcillas rojas areniscas y ocupan un espacio reducido, pero su valor reside precisamente en haber sobrevivido durante cientos de millones de años.
Un rastro conservado desde el Triásico
Las huellas, conocidas científicamente como icnitas, permiten estudiar la actividad de animales desaparecidos aunque no se hayan conservado sus huesos. En Santisteban del Puerto presentan tres marcas principales: dos laterales, de unos 33 centímetros, y otra central algo más retrasada, de aproximadamente 19 centímetros, según la descripción del Ayuntamiento.
Su conservación necesitó unas condiciones muy concretas. La Junta explica que probablemente fueron impresas sobre sedimentos blandos de un antiguo río o laguna y quedaron posteriormente cubiertas por otros materiales. Esa capa superior terminó protegiendo las marcas hasta que los procesos geológicos volvieron a dejarlas al descubierto.
La disposición de las huellas ofrece además información sobre un territorio radicalmente diferente al Jaén actual. Los restos vegetales asociados a aquellos estratos apuntan a un ambiente más cálido y húmedo, con presencia de coníferas, palmeras y helechos.
El misterio de quién dejó las pisadas
Aunque el espacio es conocido oficialmente como Huellas de Dinosaurios de Santisteban del Puerto, determinar exactamente qué animal las produjo no ha resultado sencillo.
Las fuentes institucionales las relacionan con arcosaurios, el gran linaje de reptiles al que pertenecieron los dinosaurios y del que también forman parte los antepasados de los cocodrilos y las aves. El Ayuntamiento las atribuye a un animal bípedo que vivió hace unos 230 millones de años.
Las investigaciones posteriores han planteado interpretaciones distintas sobre la forma en la que se originaron. El Museo Paleontológico Virtual de la Universidad de Jaén recoge una investigación según la cual las marcas podrían haber sido producidas por reptiles bípedos mientras atravesaban un medio acuático, flotando parcialmente y tocando ocasionalmente el fondo con los dedos.
Esta hipótesis sustituye interpretaciones antiguas que imaginaban al animal desplazándose mediante saltos similares a los de un canguro. Más de dos siglos de millones de años después, las pisadas siguen aportando pistas sin permitir identificar con absoluta certeza al autor que las dejó.
A un kilómetro del pueblo
El yacimiento está situado al oeste de Santisteban del Puerto, aproximadamente a un kilómetro del núcleo urbano y junto a la A-312 en dirección a Navas de San Juan. El entorno está acondicionado para recibir visitantes y cuenta con paneles explicativos y una zona recreativa.
La Junta otorgó al enclave la categoría de Monumento Natural en 2001 por su singularidad geológica. La superficie protegida ronda los 1.900 metros cuadrados, aunque las propias huellas se concentran en un espacio mucho menor.
Santisteban del Puerto conserva así algo mucho más antiguo que cualquiera de sus monumentos históricos: el rastro físico de unos animales que atravesaron este lugar cuando la actual provincia de Jaén era irreconocible. Una secuencia de pisadas que, después de unos 230 millones de años, continúa prácticamente a las puertas del pueblo.