Una persona sacando dinero de un cajeroilkay dede

El agobio de miles de andaluces: vivir sin banco ni cajero

El número de municipios sin ninguno de estos dos servicios ha pasado de 40 a 74 en apenas un año, según los últimos datos del Banco de España

Sacar dinero en efectivo, realizar una gestión bancaria o simplemente acudir a una oficina sigue exigiendo coger el coche para miles de andaluces. La extensión de la banca digital no ha eliminado un problema especialmente visible en los pequeños municipios: 49.363 personas viven en localidades de Andalucía que no cuentan ni con una oficina bancaria ni con un cajero automático.

Son los últimos datos recogidos por el Banco de España en su Informe de Inclusión Financiera 2025, que analiza la situación existente al cierre de 2024. El documento contabiliza 74 municipios andaluces sin ninguno de esos dos servicios, frente a los 40 registrados apenas un año antes. Es decir, el número aumentó un 85 % en doce meses.

La diferencia también se refleja en la población afectada. En 2023 eran 21.721 los andaluces que residían en municipios sin oficina ni cajero. Un año después, la cifra se había más que duplicado hasta alcanzar los 49.363.

150 municipios ya no tienen una oficina

El problema es todavía más amplio si se observa únicamente la presencia física de los bancos. Andalucía cuenta con 150 municipios sin ninguna oficina bancaria, donde viven 103.657 personas. Prácticamente uno de cada cinco municipios de la comunidad se encuentra ya en esta situación.

No todos están completamente aislados de los servicios financieros. En algunos permanecen cajeros o funcionan otras alternativas presenciales, como agentes financieros u oficinas móviles.

Sin embargo, existe un escalón más extremo. El Banco de España contabiliza 38 municipios andaluces sin ningún punto de acceso presencial, incluso después de incorporar esas fórmulas alternativas. En ellos viven 11.767 personas. Un año antes eran 25 municipios y poco más de 7.100 habitantes.

La brecha resulta especialmente relevante para una población rural habitualmente más envejecida. La digitalización bancaria permite realizar muchas operaciones desde casa, pero no todos los clientes tienen la misma capacidad o disposición para utilizar aplicaciones y servicios financieros por internet.

Cajeros para frenar la exclusión

La Junta de Andalucía mantiene abierta precisamente una línea destinada a intentar reducir estas situaciones. Andalucía TRADE convocó este verano 300.000 euros en ayudas para que las entidades locales puedan sufragar la instalación y funcionamiento de cajeros automáticos en núcleos considerados en riesgo de exclusión financiera.

Las subvenciones están dirigidas a municipios con núcleos de más de 500 habitantes que no dispongan de una oficina bancaria abierta al público ni de un cajero. El plazo para solicitar las ayudas permanece abierto hasta el próximo 31 de octubre.

El programa ya funcionó durante 2025. En aquella convocatoria se concedieron incentivos para instalar cajeros capaces de prestar servicio a más de 14.000 vecinos, según los datos de la Junta.

Cuando sacar efectivo obliga a desplazarse

La ausencia de un banco puede parecer menos relevante en una época en la que transferencias, recibos o consultas se resuelven desde un teléfono móvil. El problema cambia cuando lo que se necesita es efectivo o atención presencial.

Para quienes viven en estos municipios, una operación tan cotidiana como retirar dinero puede implicar desplazarse hasta otra localidad. La situación afecta especialmente a mayores, personas sin vehículo propio o vecinos con menores competencias digitales.

Los últimos datos muestran además una paradoja: mientras las alternativas buscan extenderse por el territorio, el número de localidades andaluzas que carecen simultáneamente de oficina y cajero ha crecido con fuerza. Casi 50.000 personas viven ya en esa situación, convirtiendo el acceso al efectivo en otro de los servicios que marca la diferencia entre residir en una ciudad o hacerlo en algunos de los pequeños pueblos de Andalucía.