Vista aérea de la línea de alta velocidad Murcia-AlmeríaMinisterio de Transportes

La ‘autopista ferroviaria’ que llevará los productos de Almería a toda Europa

El proyecto permitirá transportar semirremolques y contenedores refrigerados por el Corredor Mediterráneo, con el objetivo de que las frutas y hortalizas alcancen el centro de Europa en unos tres días

Almería produce cada año millones de kilos de frutas y hortalizas que terminan en supermercados de buena parte de Europa. Hasta ahora, el camión ha sido el gran protagonista de esos desplazamientos. Renfe quiere que el tren gane terreno y ya trabaja en la preparación de una‘autopista ferroviaria’ capaz de conectar la producción almeriense con los principales mercados europeos.

Renfe Mercancías ha confirmado que está planificando el servicio que podrá ofrecer en la provincia una vez estén terminadas las infraestructuras ferroviarias necesarias. El proyecto permitiría cargar semirremolques y contenedores, incluidos los refrigerados utilizados por el sector hortofrutícola, sobre trenes que circularían en ancho estándar y enlazarían Almería con el Corredor Mediterráneo.

La iniciativa fue abordada en una reunión entre el director general de Renfe Mercancías, Imanol Leza, representantes de la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (Coexphal), la Mesa en Defensa del Ferrocarril y el subdelegado del Gobierno en la provincia, José María Martín.

Del camión directamente al tren

Una autopista ferroviaria permite transportar los propios semirremolques utilizados por los camiones sobre vagones preparados específicamente para ello. De esta forma, la carretera se utiliza fundamentalmente para cubrir los trayectos inicial y final, mientras que el recorrido de larga distancia se realiza por ferrocarril.

En el caso de Almería, la fórmula estaría especialmente orientada a las mercancías agrícolas. Los productos podrían salir de la provincia en semirremolques o contenedores refrigerados y continuar por el Corredor Mediterráneo hacia diferentes destinos europeos sin necesidad de depender exclusivamente de largos desplazamientos por carretera.

Coexphal calcula que el sistema podría permitir que las frutas y hortalizas almerienses llegasen al centro de Europa en aproximadamente tres días. La organización considera que la alternativa ferroviaria puede complementar al transporte por carretera y abrir nuevas posibilidades para las exportaciones.

Un negocio de más de 4.000 millones en exportaciones

El interés de Renfe no es menor si se observan las dimensiones del campo almeriense. La última campaña hortofrutícola cerró con un valor de comercialización de 5.267 millones de euros, un 16,7 % más que la anterior. Solo las exportaciones realizadas entre septiembre y junio alcanzaron los 4.120 millones de euros.

«El sector hortofrutícola almeriense nos interesa mucho porque supone una oportunidad de negocio de importancia para Renfe», señaló Leza durante el encuentro, según trasladó Coexphal.

Sin embargo, el peso actual del ferrocarril en el transporte de mercancías de la provincia es todavía muy reducido. La Mesa del Tren estima que apenas representa alrededor del 1 %, tanto para las hortalizas que se distribuyen dentro de España como para las destinadas a los mercados internacionales.

Nuevas infraestructuras

El desarrollo del servicio depende ahora de que las infraestructuras ferroviarias permitan ponerlo en marcha. La planificación está ligada a la llegada del ancho estándar y al desarrollo del Corredor Mediterráneo, concebido precisamente para mejorar la conexión ferroviaria de mercancías entre el litoral español y Europa.

Renfe está reforzando además su capacidad para operar en este corredor. La compañía ha adquirido locomotoras eléctricas de ancho estándar destinadas a estos tráficos y trabaja con trenes de mercancías que podrán alcanzar hasta 750 metros de longitud.

Para Almería, el salto supondría introducir el tren en una cadena de distribución que lleva décadas sustentándose fundamentalmente sobre miles de camiones. El proyecto está todavía en preparación, pero plantea un escenario hasta ahora poco habitual: que buena parte de las hortalizas cultivadas bajo los invernaderos almerienses puedan iniciar en tren el viaje que termina días después en los mercados del resto de Europa.