Antiguo poblado mineroValle del Almanzora

El pueblo fantasma de Almería que nació alrededor del hierro y quedó vacío al cerrar las minas

Las Menas de Serón llegó a reunir a miles de personas en plena Sierra de los Filabres, con hospital, talleres, viviendas y hasta servicios propios; el cierre de la explotación en 1968 provocó su abandono

Hubo un tiempo en que en plena Sierra de los Filabres se levantaba un pequeño mundo construido alrededor del hierro. Las Menas de Serón, en Almería, llegó a concentrar a miles de trabajadores y familiares vinculados a unas explotaciones mineras que estuvieron entre las más importantes de la provincia durante buena parte del siglo XX. Hoy quedan edificios, instalaciones industriales y el recuerdo de un poblado que perdió prácticamente toda su razón de ser cuando las minas cerraron definitivamente en 1968.

La actividad minera transformó por completo esta parte del Alto Almanzora. Entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX comenzaron a llegar empresas y trabajadores atraídos por los yacimientos de hierro de Serón y Bacares. En 1911 ya había 2.383 obreros dedicados al hierro en ambos cotos mineros.

Las Menas terminó creciendo hasta convertirse en algo mucho mayor que un conjunto de minas. Andalucía Turismo cifra en unas 2.900 personas la población formada por mineros y familias durante la etapa de actividad. Otras fuentes históricas sitúan incluso cifras superiores durante sus mejores años.

Un pueblo construido alrededor de la mina

El asentamiento fue organizado según una marcada jerarquía laboral y social. Todavía pueden identificarse viviendas de obreros, casas destinadas a directivos y técnicos, oficinas, talleres, un hospital y la Ermita de Santa Bárbara.

El complejo llegó a disponer de servicios suficientes para que quienes trabajaban allí pudieran desarrollar buena parte de su vida cotidiana sin abandonar la sierra. A la actividad minera se añadieron infraestructuras para trasladar el mineral, entre ellas cables aéreos y cargaderos conectados con el ferrocarril que permitían sacar el hierro hacia otros puntos.

Aquella prosperidad tuvo, sin embargo, unas condiciones laborales especialmente duras durante sus primeras décadas. Jornadas prolongadas, bajos salarios, riesgo de accidentes y los inviernos de montaña formaron parte de una actividad que llegó incluso a desencadenar una huelga de 40 días en 1918.

El cierre que vació Las Menas

Todo terminó en 1968. La explotación dejó de ser viable y la compañía cesó definitivamente la actividad. Con la mina desapareció también el principal sustento del poblado.

La Diputación de Almería resume las consecuencias en tres palabras: abandono, emigración y expolio. Los trabajadores y sus familias comenzaron a marcharse hacia otros lugares en busca de empleo y Las Menas pasó en poco tiempo de ser uno de los puntos económicamente más activos de la zona a convertirse en un conjunto prácticamente deshabitado.

El impacto alcanzó también al municipio de Serón. Los datos históricos del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía muestran que pasó de 7.265 habitantes en 1960 a 5.084 una década después, coincidiendo el gran descenso demográfico con el final de la minería.

De poblado abandonado a patrimonio

Las Menas no desapareció completamente. Parte del antiguo complejo ha sido recuperado con usos vinculados al turismo y la naturaleza. El enclave cuenta con alojamientos, área de acampada y espacios destinados a interpretar el pasado minero, aunque algunas instalaciones permanecen actualmente cerradas al público.

Las estadísticas más recientes del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía siguen reconociendo Las Menas como núcleo de población, pero registran únicamente tres habitantes, una cifra que contrasta con las miles de personas que llegaron a vivir alrededor de las minas.

Más de medio siglo después del cierre, los antiguos pabellones, talleres, viviendas y estructuras mineras siguen desperdigados por la sierra como testimonio de una época en la que el hierro consiguió levantar prácticamente desde cero un pueblo entero en las montañas de Almería.