Patio de los Leones en la Alhambra de Granada
Un eslovaco rompe un pilar de la Alhambra haciendo acrobacias y causa daños de 12.000 euros
El paradero del presunto responsable aún se desconoce. La investigación ha llegado al juzgado, que deberá decidir si ordena su búsqueda para facilitar su detención
Lo que comenzó como una tarde de saltos y acrobacias entre amigos en la Alhambra terminó con uno de sus elementos arquitectónicos destrozado y unos daños valorados en 12.000 euros. Casi mes y medio después, la Policía Nacional ha conseguido identificar al joven que presuntamente provocó los desperfectos mientras practicaba parkour en el monumento más emblemático de Granada. Sin embargo, todavía no ha podido localizarlo.
Se trata de un ciudadano eslovaco cuya identidad ha sido determinada con la colaboración de Interpol, según han confirmado fuentes policiales. Los investigadores ya han trasladado las diligencias al juzgado de guardia, que tendrá que decidir si emite una orden de búsqueda y captura o recurre a otros mecanismos de cooperación judicial para facilitar su detención.
El coste de los desperfectos tampoco es menor. Según ha adelantado el diario Ideal, los arquitectos del Patronato de la Alhambra y el Generalife han valorado en 12.000 euros los daños ocasionados en el pilar, situado en un área del conjunto monumental cerrada al público.
Una tarde de acrobacias que terminó con una columna rota
Los hechos se remontan al pasado 28 de agosto, entre las cuatro y las cinco de la tarde. Cinco jóvenes se encontraban en las inmediaciones del Palacio de Carlos V realizando movimientos de parkour, una disciplina que consiste en desplazarse por diferentes obstáculos mediante saltos y acrobacias.
En uno de esos movimientos, uno de los participantes provocó el desprendimiento de una columna. La escena fue presenciada por varios visitantes, que dieron aviso inmediatamente al personal de la Alhambra.
Sin embargo, cuando los trabajadores trataron de intervenir, los cinco jóvenes abandonaron rápidamente el recinto por la Puerta de los Carros, sin que fuera posible interceptarlos.
El incidente ocurrió en una zona que no está habilitada para las visitas, lo que añadió gravedad a una actuación que terminó afectando al patrimonio arquitectónico del monumento.
Las cámaras permitieron reconstruir lo sucedido
Tras conocer los desperfectos, el Patronato de la Alhambra presentó una denuncia ante la Policía Nacional, que abrió una investigación para identificar a los implicados.
Las grabaciones del sistema de videovigilancia resultaron fundamentales. Su análisis permitió establecer que cinco personas habían participado en la actividad y aportó información para avanzar en las pesquisas.
Desde el principio se contempló la posibilidad de que algunos integrantes del grupo fueran extranjeros. Finalmente, las gestiones policiales y la colaboración internacional han permitido identificar al presunto autor de los daños como un ciudadano de nacionalidad eslovaca.
Pese a este avance, los investigadores todavía no han determinado dónde se encuentra actualmente. Tampoco ha trascendido si los otros cuatro jóvenes han sido identificados o si podrían afrontar algún tipo de responsabilidad por lo ocurrido.
A la espera de una decisión judicial
La investigación entra ahora en una nueva fase. La Policía Nacional ha puesto la identidad del sospechoso en conocimiento de la autoridad judicial, que deberá decidir qué medidas adopta para tratar de localizarlo.
Entre las posibilidades se encuentra la emisión de una orden de búsqueda y captura o la solicitud de colaboración judicial mediante un exhorto. Por el momento, no consta que ninguna de estas medidas haya sido acordada.
El caso vuelve a poner el foco en la protección de la Alhambra, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco y uno de los conjuntos monumentales más visitados de España.
Lo que para aquel grupo de jóvenes fue una actividad de apenas unos minutos ha terminado convirtiéndose en una investigación policial con repercusión internacional. La identidad del presunto responsable ya se conoce, pero todavía queda pendiente esclarecer su paradero y determinar las posibles consecuencias judiciales de unos daños valorados en 12.000 euros.